Millennials VS Generación Z

A lo largo de mi vida profesional, he trabajado en varias  empresas multinacionales, nacionales y he desarrollado mi propio proyecto emprendedor. He tenido la oportunidad de conocer y compartir mi trabajo con cientos de profesionales de muy distinta competencia y procedencia. Generaciones de mujeres y hombres de muy diversa formación y vocación, pero casi siempre aportando un alto valor al proyecto empresarial o personal. En más de 35 años de profesión, creo que he conocido casi todo el “abcdario” de denominaciones generacionales y en todas había un común denominador: ilusión por descubrir cosas nuevas. Después se desarrollaba la imaginación, la creatividad, el trabajo en equipo y otras habilidades requeridas para el desempeño profesional. El sentido de la responsabilidad y el compromiso con el proyecto, hacerlo tuyo y vivirlo con pasión son algunas de las claves del éxito profesional; independientemente de la generación a la que se pertenezca.

Pero entrando de lleno en el asunto,  Millennials VS Generación Z, creo que es un tema apasionante y que es necesario profundizar un poco en él para poder entender comportamientos y actitudes de este nuevo entorno social y laboral. Para muchos mortales,  estas generaciones se confunden o no se encuentran grandes diferencias entre ellas, pero si las hay. Y estas marcan algunas formas de entender actitudes ante la vida, comportamientos sociales, etc.

La generación de los Millennials, quizás la más conocida de forma general,  la forman aquellos que nacieron entre 1975 y 1995 (esto es, tienen entre 20 a 40 años). Mientras que los pertenecientes a la Generación Z nacieron  entre los años 1995 y 2015 (luego tienen menos de 20 años).

Los Millennials se desarrollaron en pleno boom tecnológico y de la tendencia multipantalla, ordenador personal y Smartphone. Mientras que la Generación Z emplea habitualmente varios dispositivos, Tablet, Smartphones, Laptop, Gadgets…interconectados, es una generación netamente visual. Más creativa y orientada a generar sus propios contenidos, mientras que los Millennials son más de compartir. Una generación más utópica que la Z, más focalizada en el propio éxito personal. Son generaciones muy autodidactas, para los que en un alto porcentaje, internet es la meca del conocimiento y los tutoriales gratuitos son el “MIT” del saber. Suelen trabajar en espacios compartidos y siempre conectados. Muy autosuficientes y creativos, ambiciosos en lo personal y preocupados por el impacto que tiene su actuación en el planeta. Acostumbrados a buscarse la vida de forma inmediata y buscar respuestas en la red, siendo una gran mayoría los que desean que su vida laboral esté relacionada con sus pasiones y hobbies actuales. Son emprendedores y tienen una difícil relación con sus jefes, el trato con la autoridad no suelen aceptarlo, ya que aspiran a ser sus propios jefes.

Un estudio reciente publicado por Ricoh revela que más de la mitad de los empleados piensa que las organizaciones no logran cubrir las necesidades de las distintas generaciones. Según este informe, el 65% de los encuestados reconoce que existen diferencias fundamentales en la forma de trabajar. Por eso, concluye, se avecina un choque generacional, sobre todo con la incorporación de la Generación Z al mercado laboral.

Las diferencias entre generaciones han existido siempre, al igual que los conflictos generacionales. Si bien hoy están muy marcadas y esto tiene su incidencia en las empresass. La generación Baby Boomer, tenía como objetivo mantener el puesto de trabajo en una gran empresa, desarrollando la carrera profesional por muchos años en la misma. Había un gran sentido de pertenencia y los empleados tenían más aguante ante situaciones complejas o conflictivas. Por otro lado, los Millenials, nacieron y viven rodeados de tecnología y en un permanente cambio de paradigma. Son curiosos y mucho más colaborativos y abiertos al intercambio social, por lo que la motivación en el trabajo hacia cosas nuevas, les hace ser más inquietos en la movilidad y búsqueda de nuevas oportunidades. Los Baby Boomers buscaban la seguridad, los Millenials buscan la experiencia y no temen ‘perder’ el trabajo” y en el medio aparece la Generación X, que son los del medio y tienen un poco de las dos. Tienen entre los 35 y 50 años, y son los que generalmente están manejando las empresas y tienen que liderar el trabajo en equipo de todas estas generaciones.

La gestión del talento en una organización moderna, es una de las piezas claves para poder desarrollar un proyecto empresarial con éxito. Si a la combinación multigeneracional añadimos la multicultural e interdisciplinar, tenemos ante nosotros un auténtico reto. Esto es en resumen el escenario de una nueva empresa global en red y en transformación permanente.

Según el Fortune 500, la lista de empresas selectas se ha renovado en la última década con la entrada de nuevos jugadores. Debido fundamentalmente al desarrollo de las economías emergentes y la creación de nuevas empresas basadas en nuevos modelos de negocio. Las empresas más antiguas que no se adaptaron a un mundo cambiante, han sido adquiridas, fusionadas, reestructuradas o aniquiladas. Las nuevas empresas entienden que necesitan un propósito claro y significativo y una misión innovadora si quieren atraer y retener talento, empleados competentes, clientes y socios.

Youth Friends Friendship Technology Together Concept

Cada vez es mayor el número de empresas que creen que el desarrollo de sus negocios debe crear valor económico y social. La escasez de recursos y la concienciación y sensibilización sobre el uso eficiente de activos está impulsando el crecimiento de la “economía compartida”, En la educación y en la formación, se están produciendo nuevas iniciativas como Khan Academy, Dreambox Learning o Coursera, que ya están cambiando la forma en la que los estudiantes aprenden. Por otro lado, la emergencia de empresas como Uber, Airbnb y Netflix estan cambiado drástica y permanentemente sus respectivas industrias. Y estas empresas, deben mucho de su éxito al ingenio y al consumo millennial.

Los millennials ahora componen 1/3 de la mano de obra americana. A diferencia de las generaciones anteriores que entraron en el mundo laboral asimilando sus formas, los millennials están haciendo que los compañeros de trabajo de generaciones previas, cambien sus actitudes hacia las suyas. Este cambio se debe en parte al hecho de que algunas cosas, como los avances tecnológicos que permiten a un empleado trabajar en casa, tener un mayor grado de libertad y ser más productivos, son valorados por los millennials  y aceptados por las nuevas empresas más modernas y con estructuras más planas y menos rígidas. Múltiples estudios han comprobado que la flexibilidad de trabajar desde cualquier lugar hace que los empleados no sólo sean más felices, sino también más productivos.

Los modelos alternativos de financiación, como el crowdfunding, se están imponiendo como una oportunidad para emprender y minimizar los riesgos. Así mismo permiten recaudar fondos para el emprendimiento desde una perspectiva colaborativa y participativa, transformando ideas en nuevos productos. Algo muy común entre las Start-Ups actuales.

Así mismo, el trueque se está imponiendo como una parte integral de la economía. La economía informal está creciendo cada vez más evolucionando para ser aceptada y “medida” como parte de la economía real en muchas partes del mundo. La automatización, la inteligencia artificial y la robótica están sustituyendo cada vez más mano de obra cualificada. Profesionales de distintos sectores de la industria se enfrentan a una situación jamás imaginada. Hace años pensábamos que la tecnología y la automatización de procesos darían como conclusión a la economía del ocio. Y sin embargo lo que se está produciendo es todo lo contrario.

El patrimonio cultural se consolida como fuente de riqueza y reinvención de nuevas profesiones artesanales. Esta vez sí, gracias a la tecnología y el al auge de la impresión en 3D y otras técnicas de fabricación de bajo coste, han llevado a la aparición de centros locales de diseño y fabricación, en donde comunidades artesanales comparten estos recursos de producción.

Randstad, conjuntamente con Millennial Branding y Morar Consulting llevaron a cabo una encuesta entre más de 4.000 trabajadores en 10 mercados globales entre el 22 de junio y el 11 de julio de este año, para descubrir cómo los trabajadores Millennials y Gen Z  difieren en sus perspectivas profesionales.

Cuando se preguntó a los encuestados sobre los rasgos clave de un buen líder, citaron honestidad, comunicación, facilidad de acercamiento, confianza y la voluntad de ser solidarios. Entre los trabajadores de la Gen Z, casi el 84% dijo que ellos mismos aspiraban a ser líderes, mientras que el 79% de los Millennials dijo lo mismo. Alrededor del 60% de los dos grupos dijeron que sus aspiraciones de liderazgo estaban dentro de su empresa actual.

Y mientras tanto, seguimos dando vueltas y caminando en busca de nuestro destino…

Carlos J. Ochoa Fernández ©

LA CRISIS SILENCIOSA (1ª parte)

Ha sido un largo periodo de espera y de cambios de todo tipo, pero finalmente estoy de vuelta y esta vez para quedarme…

A lo largo de estos últimos años, estamos asistiendo y padeciendo una serie cambios drásticos y profundas transformaciones en nuestra sociedad y que nos afectan en mayor o menor manera a todos. Y no es menos cierto que debemos aceptar que el “cambio” es un estado de permanencia en nuestra agenda, pero los ciclos entre fases se acortan y eso nos obliga a un esfuerzo de activación mental y física permanente.

Hay cambios y trasformaciones que vemos, percibimos, sentimos o sufrimos. Pero hay otras que ocurren a nuestro alrededor de forma muy sutil, en mundos paralelos y que aparecen de repente, como por casualidad.

Independientemente del tipo de cultura o régimen político que gobierne en cada lugar del planeta, sociedades democráticas, religiosas o dictatoriales, estamos siendo dirigidos por una misión casi “mesiánica” cuya base es la economía del crecimiento y la rentabilidad, sin demasiadas preocupaciones en la sostenibilidad del modelo. La inmediatez prima sobre el largo plazo y el beneficio individual sobre el colectivo.

Este proceso no es nuevo y se viene labrando desde hace décadas. Y su primer foco se centra en las bases: la educación y la formación de niños y adolescentes. Los modelos educativos de la actualidad son casi ancestrales y basados en la lección magistral, cuyo actor principal es el profesor y no el alumno. Desde niños, a los jóvenes se les dirige y forma bajo una fuerte presión de “utilidad a corto plazo”, a cubrir las demandas del mercado inmediatas, independientemente de su vocación, aspiración o misión. Aniquilando de esta forma los sueños de millones de jóvenes. Limitando su creatividad, coartando su imaginación, su espíritu descubridor e inspiración, con la idea de crear maquinas perfectas, con una capacidad mínima de pensar y decidir por ellas mismas.

Nos encontramos pues, en un escenario en el que los jóvenes se ven forzados a dirigir sus objetivos en una única dirección, transformando los procesos y planes educativos y formativos en una herramienta para el desarrollo y crecimiento económico de un modelo “universalmente” aceptado. Lejos de un modelo de desarrollo de sociedad sostenible a largo plazo, inteligente, democrática y respetando los valores “universales”, la ética y el medio ambiente.

Esta transformación, vertiginosa, está produciendo grandes cambios cuyo impacto “global” e interrelacionado no se sometió a un estudio y análisis profundo y absolutamente necesario para analizar sus potenciales consecuencias en nuestra sociedad a medio plazo. Esto puede llevarnos a un escenario de futuro realmente incierto, preocupante, que puede afectar directamente al modelo de democracia y libertades actual. En donde las incertidumbres superan con mucho las previsiones más pesimistas de organismos internacionales.

Estamos viendo como distintos estados nacionales, están descartando deliberadamente en sus sistemas de educación materias, aptitudes, valores, que casi sin advertirlo, son absolutamente necesarias para mantener la viva la creatividad, la imaginación, la diversidad, en fin, viva a la democracia.

Y ante esta situación, asistimos silenciosos sin cuestionar en profundidad el estado de la cuestión: El que y para qué.

Esta crisis o estado de crisis permanente en la que vivimos y que a grupos de interés les interesa que así se perciba por la sociedad, con el fin de mediatizar la toma de decisiones que en una situación “hipotéticamente” asumida como de normalidad no se aceptarían, pone en fuerte tensión y en conflicto la idea de la educación universal.

Una educación concebida como una herramienta para el crecimiento económico —poco o nada preocupado por una reflexión seria, honesta y sensible sobre la equidad en el acceso a la misma y las oportunidades. Por el contrario, la educación debe estar en el ADN de los países y estados, bajo una “Visión” más allá del decálogo político de un partido, ideario político y mucho más allá de acuerdos cortoplacistas entre grupos de interés. Una “Visión” que defina un modelo de país/estado y que entre sus pilares básicos y prioritarios se encuentre la educación y la formación de sus ciudadanos. Una educación que nivele las necesidades de la sociedad con las vocaciones personales, inspirada en valores, la igualdad de oportunidades, el acceso libre y gratuito a la educación deseada, que afronte con decisión las grandes brechas de la sociedad del siglo XXI (digital, envejecimiento, pobreza, conocimiento…) y que permita el modelo de desarrollo humano de una educación liberal, indispensable para cultivar las democracias del mundo global.

Para algunos expertos y estudiosos, en la actualidad hay una fuerte tendencia a considerar que el principal objetivo de la educación es “enseñar” a los estudiantes a ser económicamente productivos, y según parece, las cosas que sí importan son aquellas que preparan a los individuos para acceder a una carrera laboral. Esta visión limitada de la educación, basada en el desarrollo de habilidades rentables, limita considerablemente la capacidad para pensar de una manera distinta, enriquecer el pensamiento desde distintos puntos de vista, criticar a la autoridad y para sentir solidaridad por las gentes que son diferentes o están marginados.

Esta fuerte tendencia a educar en un pensamiento “único” comúnmente aceptado, se ha convertido en un obstáculo para el desarrollo de nuestras capacidades para tratar los problemas globales complejos aportando soluciones distintas. Limitando infinitamente nuestra capacidad de ser humano libre y con capacidad para pensar y tomar decisiones justas.

Va pasando el tiempo y nos vamos sumergiendo en una especie de burbuja virtual, que a medida que se hace más grande, sus paredes se vuelven más débiles y sensibles. Una burbuja compleja, que no obedece a ningún tipo de reglas físicas ni químicas y que navega sin rumbo, en un espacio cada vez más etéreo e imprevisible.

El impacto de las redes sociales es fundamental, pero cambiante y mutante a la vez. Internet se nos abrió como “un nuevo mundo de oportunidades” para compartir libremente nuestros conocimientos, una oportunidad de democratizar las opiniones y globalizarlas (entre otras muchas cosas). Pero hoy asistimos, que además los medios y las redes se llenan de demagogos y charlatanes de feria, desinformados parlantes generadores de difusos titulares, cuyo único objetivo es obtener una rentabilidad personal a corto plazo sin importarles las consecuencias que esto pueda acarrear para la sociedad, la sostenibilidad del modelo y los logros conseguidos a base de mucho esfuerzo y trabajo a lo largo de décadas.

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Es posible que si hacemos una reflexión macro sobre el nivel de riqueza y su reparto a nivel global, la sociedad se encuentre mucho mejor que hace 50 años. Y si esto es posible, es debido a un mayor reparto de la riqueza sobre el planeta, beneficiándose nuevas clases sociales emergentes en los países en desarrollo.

En apenas 15 años, la pobreza extrema se ha reducido en el planeta del 46% al 22%. Y esto es positivo, sin duda. Y debido mayormente al esfuerzo realizado por los ciudadanos de la Unión Europea, que han contribuido con más del 60% de esta ayuda. (*)

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Pero por otro lado, este beneficio global no se ve reflejado en la medida que aparentemente cabría de esperar desde la perspectiva de los países desarrollados. Esto es, a través del desarrollo de una clase media, con un nivel de formación y cualificación importante y homologado con el de los países desarrollados y por tanto, en disposición de contribuir en mayor medida a la generación de valor añadido local y conseguir la sostenibilidad del modelo en estas nuevas regiones.

Este modelo de crecimiento viene desarrollándose a través de modelos que podríamos definir como “burbujas virtuales”, modelos especulativos y que sólo buscan rentabilidad inmediata, con fuerte inversión en mano de obra poco cualificada, alta competitividad en precios y escasa o nula cobertura social, profesional o educativa. Lo que provoca desajustes sociales importantes, fuerte impacto medioambiental y que se ponen de manifiesto en múltiples formas a lo largo y ancho del planeta.

Hace algunos meses, con motivo de un Congreso Internacional celebrado en Berlín, tuve la oportunidad de compartir mesa con personalidades ilustres del mundo de la política y la economía europea: Wolf Rüdiger Bengs, la Baroness Neville-Jones y Klaus-Peter Willsch entre otros. Debatiendo en “petit comité” sobre cómo afecta la profunda crisis europea a los presupuestos de seguridad y defensa de los distintos países de la Comunidad y las consecuencias que esto puede tener en la sociedad.

Y como suele ocurrir en estos actos, la deriva intelectual tiende a la política primero y a la economía después. En cualquier caso, mi primer motivo de preocupación y consecuente alarma, se disparó ante el terrible y casi apocalíptico mensaje lanzado por alguno de los contertulios sobre el estado de la economía actual y los riesgos inmediatos de inestabilidad en la zona euro y por consecuencia, el impacto a nivel global. Y todo esto ocurrió antes de la “crisis migratoria” en Europa.

Cierto es, que en aquellos meses la percepción y el estado de la Unión Europea estaba siendo vapuleada en sus cimientos. Falta de entendimiento político, falta de ambición europeísta a la hora de plantear grandes políticas unitarias, absoluta falta de liderazgo, falta de rigor a la hora de implantar las medidas estructurales comprometidas en Europa y garantizar su seguimiento y cumplimiento, dualidad en los discursos entre lo que se dice fuera de las fronteras y lo que se hace dentro, visión cortoplacista con mas preocupación por el sillón electoral que por la situación de la moneda única y en consecuencia, el desplome de las economías de los países más débiles.

Si bien, se puede decir que no hubo nada nuevo bajo el sol, si resulta interesante escuchar de primera mano estas reflexiones desde el corazón de Europa, y como se nos ve y percibe desde la distancia. Que por cierto y dicho sea de paso, estamos muy lejos de ver el problema con la misma óptica.

En resumen, la visión de los políticos y los economistas, si bien acaba coincidiendo en el análisis y los motivos de la situación coyuntural, no acaban de aportar soluciones sólidas y serias a largo plazo, más allá de las vagas generalidades que ya todos conocemos de memoria. Pero sin embargo si tendrían un impacto negativo en las políticas de seguridad, defensa y educación en los países de la UE, por las fuertes reducciones presupuestarias. Algo que se puede constatar en estos últimos meses de forma manifiesta a través de las últimas amenazas y ciber amenazas globales, la crisis migratoria, las crisis de identidad europeísta de algunos miembros, los movimientos antisistema y nacionalistas.

Dentro de esta crisis silenciosa, cuyos resultados y evidencias vemos emerger como inmensos icebergs, se producen una serie de daños, nada colaterales, que empobrecen y endeudan a los países de por vida. Desprendiendo de una mínima oportunidad de igualdad a niños y jóvenes que han nacido y vivido en países en permanentes conflictos y/o guerra.

La falta de recursos materiales y humanos para acometer un proyecto educativo “libre”, sólido y sostenible, que permita regenerar a una juventud que no tiene memoria histórica de haber vivido un tiempo de paz. Que no tienen, ni tendrán en años, acceso a los niveles de educación, formación, tecnología, comunicación…de las sociedades avanzada, creando una brecha aún mayor que la imaginada hace años. Unos lugares en donde el ordenador es un objeto más valioso que un coche, y en donde el acceso a internet está restringido a situaciones y localizaciones privilegiadas. Esta desigualdad “extrema” y provocada, es una barrera que bloquea el desarrollo real “global” de los niños y jóvenes del mundo, ante lo que sólo queda imaginación, voluntariado, dedicación y mucho trabajo.

En algunos países, a través de iniciativas “libres y creativas”, han puesto proyectos de educación en pequeñas escuelas o centros a través de antiguos dispositivos móviles, en los que los profesores graban historias, cuentos, lecciones…como mensajes de voz y texto, que es compartido por los niños de escuela en escuela. De esta manera intentan recuperar la ilusión de los niños, las ganas de vivir, de estudiar para ganar la libertad de poder pensar en igualdad de oportunidades, de imaginar un mundo en paz, más allá de las tierras en las que les ha tocado vivir.

“Sería catastrófico convertirse en una nación de gente técnicamente competente que haya perdido la habilidad de pensar críticamente, de examinarse a sí misma y de respetar la humanidad y la diversidad de otros” (El cultivo de la humanidad, 1999). Martha Nussbaum

Trends, Challenges and Innovation Spaces for Digital Engineering

If we wish to prepare a generation of professionals and experts in the Industry and Energy field to can solve real-world problems, we must give them real-world problems to solve.

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One of the greatest challenges of today’s society and in particular the European Union is to develop a more competitive, efficient, productive, innovative and under a high added value sustainable model industry.

An industry, able to lead both strategic and emerging sectors by creating high valued job positions, requires its efforts to focus on R&D+I and knowledge management. And to do this, it is necessary to make an incremental effort in each and every one of the components that directly or indirectly affect the industry. The purpose is to promote new forms and methods for learning and training of professionals that will be drawn into the market, and training and adaptation of existing professionals to be more competitive in their present positions by using more effective digital technologies and processes.

The New Digital Era is beginning to define a new global scenario, which goes further than the simple digitization of objects and things. It is a new context that involves a new way of thinking and adapting the knowledge, processes and procedures to this new backdrop, as well as its transmission to persons and professionals in this field. This is something that is very subtly present in our day to day and that is clearly reflected in digital engineering and in technologies, methods and procedures that are applied to several sectors such as medical, industrial, energy, water management, manufacture and telecommunication, etc.

To speak of digital engineering is to speak of simulation, virtual reality and so forth. Thomas Perkins already in 1985 clearly described this in his work Simulation Technology in Operator Training. Full-scope, plant specific simulators are part of a new reality. In which he explained how in the early 1970s the first simulators to be used in training plant operators in nuclear plants were developed. Many years have passed since then and there have been great changes in this field, both at the conceptual and operational level, which will be examined in detail in this work.

The future framework for training, learning and vocational training of professionals from the industry and energy sectors, leave permanently redefined from the experiences and case studies of working groups and national and international experts from a more global perspective.

Innovation is making headway in this complex world, where the contribution and converge of knowledge and technologies, procedures and interactive learning methods, is revolutionizing the world of e-training, for a more global and qualified professionals.

But in this process, we want to focus on one key success factor: “the use of digital technologies such as advanced simulators technologies, the serious gaming, augmented reality, on-line communication, integrated devices, geometry scanning, or digital interactive documents in order to improve the productivity, the quality, the security and the implementation methodology of these practices”.

The improvement in the development of professional’s activity, performed by digital engineering experts, is a key factor to resolve faster and better complex or critical situations. For this purpose, it is necessary to analyze and manage multiple and heterogeneous information, data, situations, localizations and databases, based on technology, to provide real solutions in a knowledge management environment.

Advanced Simulations, Game Based Training, Gammification, Augmented Reality and Digital Interactive Manuals offer new possibilities in the educational and professional training environment, allowing a greater involvement of students in their own learning context and a continuous digital content and tools evolution.

The teacher / tutor-student relationship is enhanced by the facilities that offer Simulations & Serious Games and Augmented Reality technology when creating virtual communities and tools for the use in the classroom in an effective, simple and friendly community. The efficient new technologies implementation in old organizations needs to adapt methods and procedures in a culture change program. Actions Based Training is the way to success.

Actions Based Learning ®, which is a new Technology Based Training Approach, depending on the organization and training project to address, creates a matrix that meets the requirements for every action, what user profile addresses each action, what type of training program, capacitive or training, the exchange of information and documentation to be used, the format and method to deliver information and the technology to use.

Serious Games, Virtual Reality, Advanced Simulators, Digital Text Books, Augmented Reality…and the integration with brand new devices and Actions Based Learning methods will drive this challenge to a new dimension of interactive training and maintenance and support of risk and critical situations. In which technology convergence, efficient knowledge management, sustainability and time will be the new drivers of Digital Engineering in the Energy and Industry fields.

Carlos J. Ochoa Fernández ©

The New Digital Era is Here to Stay.

The Contemporary Era is already a matter of the past. It finished by the end of the last decade and the “New Digital Age” has subtly come into our lives, but directly impacting each and every one of our daily activities.

Future is digital

Without realizing it, we begin a New Year in the same way we say goodbye to past years. It is already stacked in our minds, and almost falling into oblivion. But one thing’s for sure: we, full of good intentions and broken promises, are willing to face the New Year 2013 challenge.

One of the most common and rhetoric exercises we all do around this time is to set goals for the New Year. Objectives that we tend to forget to review or evaluate them in a critical and constructive way on its completion in order to learn something new. And I honestly think that this exercise should be prior to set ourselves new challenges, which are often product of an unrealistic Christmas euphoria that will lead us, “once again if time and strength do not prevent it”, to a sense of frustration and discouragement. But just in case we want to still remember them by the end of the year.

Last year has been really complicated in every respect, especially in referring to social, working and economic factors. And when I speak of “complicated”, I speak of “an optimistic view of the situation”. The most pressing projections are not good omens for the first several months of 2013.

However, this should not prevent us not to set ourselves realistic targets, which allow us first and foremost to have a strategy and a personal attitude and which help us to grow as a person and develop our excellent skills. Those stand out in critical situations, in which we are fighting endless external factors. Our primary purpose is to cope with optimism the path of life and feel better about ourselves in a complex environment.

The permanent feeling of dissatisfaction, frustration and fatigue, the wake of the protracted crisis, increased by pessimism, bad mood, apathy or disenchantment, does not take us into the best situations to overcome any internal or external situation and face daily tasks with a clear personal mission. And this undermines our physical and emotional capacity to react and act both freely and with a blind faith in ourselves.

Human beings have shown throughout their life that they have been able to adapt and evolve in much more complex and adverse situations than the current ones. The fact remains that the current situation affects a relatively small part of the total world population. However, it was the source or origin of modern civilization.

This makes me to reflect more deeply on our goals and not just on the speculation of the capitalist economic theory. We should perhaps deepen beyond the origin and rules governing our today’s democratic society models and the educational model (single model), based on a training aimed at the attainment of a qualified work oriented to training productive people for society and not to free and independent citizens able to think and choose freely, change the rules and adapt them to the real needs of a new, sustainable and modern society. A model change is a structural shift in its widest extent. That’s the definition of an Era change.

When the Contemporary Age was defined as the historical period between the French Revolution and today, it was determined at its maximum extent by including in the definition the word “today” as an infinite element in time. Throughout this time, we have lived in “the present”, in which great changes have occurred: demographic transitions, large demographic growths, arising of new emerging and developed countries, consumption generalization, etc., by raising the standard of living of most citizens from all over the world. In contrast, human beings create wide short-term disparities and uncertainties, such as the environmental impact and the scarcity of natural resources, among others.

And we return to the “today”, where the definition of Contemporaneity was set. Some major changes at a rate much higher than in past centuries are still happening “today”. Time has become a critical factor to measure and evaluate the changes and their impact in this new digital age.

This new contemporary and necessarily sustainable digital age is taking shape with the so-called Mega-Trends. Or, in other words, major trends that affect each and every one of the components existing on Earth that should ensure the sustainability of a global society model.

Seeing all this, I have no doubt that we find ourselves in a New Scenario, in which we are looking to a New Age following a remarkable process towards Digital society. The Contemporary Era is already a matter of the past. It finished by the end of the last decade and the new Digital Age has subtly come into our lives, but directly impacting each and every one of our daily activities. In this new Digital Age, ” the network ” has become the axis of our way to communicate, keep us informed, train and develop ourselves, work, participate, etc.

The Mega-Trends of the new Digital Era that will change the world we are living in.

I have tried to reflect on the following chart the common dominator from Mega-Trends, which were defined by several organizations, international consulting companies and universities in their studies for 2020, by analyzing the digital impact on each of them.

  1. Society: a community which takes place in a network system and is affected by demographic changes and new mobility patterns.
  2. Business: A new business environments’ development and a great impact of the knowledge-based economy.
  3. Technology: With a view to an interconnected digital world with great impact and dependence upon technological convergence.
  4. Energy: The demand increase for the emerging countries growth and the alternative and sustainable development.
  5. Citizens: A significant increase in the ageing, diversity and globalization of population. A development around big smart cities.
  6. Environment: A substantial impact of the climate change and the recycling of natural resources.
  7. Time: A smart and efficient time management in order to anticipate unforeseen situations or to compete favorably in a global situation.

And this, which appears to be a brief summary of a science fiction film, is the immediate present. In order to evaluate it visually and simply, one just has to go back ten years and see the impact of the changes made in present-day society by the Internet world, for instance.

In short, after this journey of the intangible things, the metaphor of digital and finite space in which we are living, through time, we just have to value “the person”, the human being, us. Humans are going now from being “the patient” to “the subject of the present”.

I wish each of you a good night, good luck and all the best for this “New Digital Age” we are about to enter.

Carlos J. Ochoa Fernández ©

On the Road Again. 2013 La Nueva Era Digital.

La Edad Contemporánea es ya cosa del pasado, se agotó a finales de la década pasada y la nueva Edad Digital ha entrado en nuestras vidas de una manera sutil pero impactando directamente en todas y cada una de nuestras actividades diarias.

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Y apenas sin darnos cuenta nos encontramos ante un nuevo año, con la misma cara con la que despedimos el anterior y los últimos pasados. Ya en el recuerdo y casi en el olvido. Pero eso sí, repletos de buenas intenciones y promesas incumplidas dispuestos a afrontar el nuevo reto del 2013.

Uno de los ejercicios más habituales y retóricos que hacemos todos por estas fechas, es fijarnos objetivos para el nuevo año. Objetivos que en la mayoría de los casos olvidamos repasar o valorar de una manera crítica y constructiva a la finalización del mismo, con el fin de obtener alguna lección aprendida. Y sinceramente, creo que este ejercicio debería ser previo a fijarnos nuevos retos, que muchas veces son producto de una euforia navideña poco realista y que nos llevará, “una vez más y si el tiempo y la fuerza no lo remedian”, a la frustración y el desánimo. Pero sólo en el caso de que los queramos recordar al final del año.

Este año pasado ha sido realmente complicado en todos los aspectos, especialmente en lo referente a lo social, laboral y económico. Si se me acepta complicado como una acepción optimista de la situación. Y las proyecciones más inmediatas no nos desvelan buenos presagios para los primeros meses del recién iniciado año.

Sin embargo, esto no debe ser óbice para no fijarnos unos objetivos realistas, que nos permitan ante todo, tener una estrategia y actitud personal vital y que nos ayude a crecer más como personas y desarrollar nuestras habilidades excelentes. Esas que sobresalen en situaciones críticas, en las que luchamos contra infinitos factores externos. Con un fin primordial, afrontar con optimismo el camino de la vida y sentirnos a gusto con nosotros mismos en un entorno complejo.

La permanente sensación de insatisfacción, frustración y cansancio ante la situación de crisis prolongada, aumentada por el pesimismo, el mal humor, la desidia o el desencanto, y no nos dispone en la mejor de las situaciones para superar cualquier situación interior o exterior y afrontar el día a día con una misión personal clara. Y esto merma toda nuestra capacidad física y emocional para reaccionar y actuar libremente y con fe ciega en nosotros mismos.

El ser humano ha demostrado a lo largo de su vida y desarrollo, que ha sabido adaptarse y evolucionar en situaciones mucho más desfavorables y complejas que las actuales. Y no es menos cierto, que la situación actual afecta a una parte relativamente pequeña del total de la población mundial. Y sin embargo, un día fue la fuente y origen de la civilización moderna.

Esto me lleva a realizar una reflexión un poco más profunda, evitando quedarme en la mera especulación de la teoría económica capitalista. Quizá deberíamos profundizar más allá de los orígenes y reglas que rigen nuestros modelos de sociedad democrática actual y el modelo educativo (modelo único), basado en una formación orientada a la consecución de un trabajo cualificado y demandado socialmente, orientado a formar personas productivas para la sociedad y no a ciudadanos libres e independientes con capacidad de pensar y elegir libremente y de forma distinta, cambiar las reglas y adaptarlas a las necesidades reales de una nueva sociedad sostenible y moderna. Un cambio de modelo es un cambio estructural en su más amplia magnitud. Esto es, un cambio de era.

Cuando se definió la Edad Contemporánea como el periodo histórico comprendido entre la Revolución francesa y la actualidad, se acotó esta época en su máxima magnitud, al incluir en la definición “la actualidad” como elemento infinito en el tiempo. A lo largo de esta época, hemos vivido en “la actualidad”, en la que se han producido grandes cambios: transiciones demográficas, grandes crecimientos demográficos, aparición de nuevos países emergentes y desarrollados, la generalización del consumo, etc…elevando el nivel de vida de una mayor parte de los ciudadanos del mundo. Pero por el contrario, creando grandes desigualdades e incertidumbres a corto plazo, como el impacto medioambiental y la escasez de los recursos naturales…entre otros.

Y volvemos a “la actualidad”, en donde se nos ancló la definición de Contemporaneidad. En la que se siguen produciendo grandes cambios y cada vez a una velocidad muy superior a la que se produjeron en los siglos pasados. El tiempo se ha convertido en un factor crítico para medir, y evaluar los cambios y su impacto en esta nueva Era Digital.

Esta Era Digital, contemporánea y necesariamente sostenible, se va configurando a través de lo que se denominan Mega-Trends. O lo que es lo mismo, grandes tendencias que afectan a todos y cada uno de los componentes de este planeta, todavía llamado Tierra y que deben velar por la sostenibilidad de un modelo de sociedad global.

Viendo este escenario, al menos a mí y a título personal, no me queda duda alguna de que nos encontramos inmersos en un Nuevo Escenario. Escenario en el que se va diluyendo una vieja Era y se va dibujando una Nueva, en un proceso de transición meteórica hacia la sociedad Digital y en Red. La Edad Contemporánea es ya cosa del pasado, se agotó a finales de la década pasada y la Edad Digital ha entrado en nuestras vidas de una manera sutil pero impactando directamente en todas y cada una de nuestras actividades diarias. En esta nueva Edad Digital, “la red” se ha convertido en el eje fundamental de nuestra actividad para comunicarnos, informarnos, formarnos, desarrollarnos, trabajar, participar, …

Las Mega-Trends de la Nueva Era Digital. Grandes tendencias que cambiarán el mundo en el que vivimos.

He intentado reflejar en el cuadro siguiente, el común denominador de las Mega-Trends definidas por las distintas organizaciones, consultoras internacionales y universidades en sus estudios para el periodo 2020. Analizando el impacto de lo digital sobre cada una de ellas.

1.- Sociedad: Una sociedad que se desarrolla en Red, afectada por los cambios demográficos y nuevos patrones de movilidad

2.- Negocio: Desarrollo de nuevos ecosistemas de negocio y fuerte impacto de la economía del conocimiento

3.- Tecnología: Hacia un mundo digital interconectado con fuerte impacto y dependencia de la convergencia tecnológica

4.- Energía: Fuerte aumento de la demanda por el crecimiento de países emergentes y desarrollo de alternativas y sostenibles

5.- Ciudadanos: Fuerte aumento del envejecimiento, diversidad y globalización. Desarrollo alrededor de grandes ciudades inteligentes

6.- Medio Ambiente: Notable impacto del cambio climático y reciclado de recursos

7.- Tiempo: Gestión inteligente y eficiente del tiempo para anticiparse a situaciones imprevistas, o competir en situación global ventajosa.

Esto, que parece un breve resumen de un guion de película de ciencia ficción del futuro, es el presente inmediato. Para evaluarlo de una manera sencilla y visual, sólo bastaría con echar la vista atrás una década y vez el impacto de los cambios producidos en la sociedad actual a través del mundo de internet, por ejemplo. De todo esto y mucho mas hablaremos y reflexionaremos a lo largo de este año.

En definitiva, tras este ejercicio de recorrido por el tiempo de las cosas intangibles, la metáfora de lo digital y el espacio finito en el que nos desenvolvemos, nos queda poner en valor a “la persona”, el ser humano, a nosotros. Dejando de una vez para siempre de ser “sujeto paciente” a ser “actor libre y principal del presente”.

Buenas noches, buena suerte y mis mejores deseos para esta “Nueva Era Digital” en la que nos adentramos.

Carlos J. Ochoa Fernández ©

MIRANDO A EUROPA

Las empresas españolas miran desesperadamente al exterior como única oportunidad de supervivencia. Pero la necesidad y la voluntad no son suficientes para triunfar, hay que estar muy preparado para competir en la “Premier”.

A lo largo de estos largos meses de ausencia, de este mi espacio de reflexión, me he embarcado en un interesante y emocionante proyecto emprendedor que me tiene completamente dedicado en cuerpo y mente: Internacionalizar una pyme española y lanzarla a competir globalmente con los “Best in Class” del mundo digital.

Un proyecto ambicioso sin duda, en el que se conjugan retos personales, profesionales y empresariales, combinando juventud, conocimiento, talento y una voluntad de ser “alguien importante” en este entorno altamente competitivo. Y lo vamos a conseguir, sin duda, con mucho esfuerzo, trabajo duro, dedicación y foco máximo en los objetivos que nos hemos fijado en nuestro plan estratégico.

Pero no era este el objeto principal de mi artículo, si no más bien, el realizar una reflexión sobre lo que ha sido la experiencia vital y global de estos meses en los que he podido contrastar distintas realidades internacionales, tanto en Europa como en el resto del mundo.

En unas recientes jornadas celebradas en Madrid, sobre el 7º Programa Marco de la I+D de la Unión Europea para ayudar a las empresas españolas a tener éxito en las convocatorias del 2013, se nos alentó desde la mesa presidencial a buscar la vía exterior como única salida a sobrevivir financieramente, ya que la situación del país es realmente mala. Incluso se recordaron frases trasnochadas de Margaret Thatcher, que ya en su día lanzó a las sufridas tropas empresariales y centros de investigación en busca del mana europeo. Muy mal deben estar las cosas, cuando desde los más altos responsables de las instituciones nacionales se manejan algoritmos y formulas del siglo pasado.

Eran otros tiempos, otros escenarios y otras situaciones que deben analizarse detenidamente antes de viajar como la armada invencible y volver derrotados a los cuarteles de invierno sin haber disparado un solo tiro.

Pero así es, dicho y hecho. A lo largo de esta semana pasada, he tenido la oportunidad de viajar a Alemania, Polonia y Bélgica para asistir a distintos eventos de Networking organizados por la Unión Europea y ver de primera mano, como el número de empresas, organismos y entidades españolas que han salido a buscar desesperadamente alguna vía, alianza o consorcio duplicaba al número de participantes del siguiente país más numeroso. Pero por otro lado, el perfil de las pequeñas empresas españolas, especialmente me centraré en estas, en comparación con la media europea, estaba bastante desenfocado y disparaban a todo lo que se movía. Esto es, parecía la vieja historia del charlatán en la plaza del pueblo “cómpreme algo que tengo de casi todo”, bueno, bonito y barato.

La Comisión Europea, a la cual pertenecemos desde hace mas de dos décadas, y es bueno recordarlo, ya que a veces sólo nos acordamos de ella cuando tenemos que pedir y nada mas, ha puesto en marcha un ambicioso programa de incentivación y creación de empleo a través del desarrollo de un nuevo y fortalecido tejido emprendedor basado en pymes. Y sólo a través del desarrollo exitoso de este programa, se ve la oportunidad de creación de empleo más cualificado, estable y sostenible a lo largo de todos y cada uno de los países que conforman la Unión. Para ello, dentro del 7º Programa Marco del I+D+i, se fomenta e incentiva especialmente la implicación de pymes tecnológicas y su participación en los consorcios como elementos de aportación de valor y contribución diferencial y no meros acompañantes, como ha ocurrido hasta ahora.

Esto, sin duda, es una oportunidad a la que no podemos renunciar y es la hora de prepararse para competir en la Primera División Europea y estar en disposición de jugar los play-offs.

¿ Pero que es prepararse para competir?.

La pyme española, especialmente las tecnológicas, tienen un buen número de virtudes y es lo que en alguna medida, nos permite precualificarnos a la hora de competir en Europa: voluntad, ideas innovadoras, talento, vocación, buena formación y conocimientos técnicos cualificados, espíritu de sacrificio…pero esto, no es suficiente. Se puede ser bueno, pero hay que ser excelente para competir y ganar. A los subcampeones nadie los recuerda.

Ser excelente supone tener una visión clara, definida y líder del proyecto empresarial que queremos abordar. Un compromiso con la excelencia, que va más allá de hacer las cosas bien y con mucho esfuerzo. Hay que hacerlas mejor que nadie y además que lo parezca. Esto es, hay que venderlo mejor que nadie.

Ser excelente es tener el mejor equipo para llevar a cabo este proyecto. Los mejores directivos, los mejores técnicos y más formados y los empleados más cualificados y comprometidos con un proyecto común. Y todos comprometidos con el éxito.

Ser excelente es tener un plan de negocio que soporta la idea empresarial, que sea creíble y sin duda se vaya a cumplir, incluso mejorando las expectativas, ya que debe ser real. Y si es real, los mejores siempre superan las expectativas. Para ello, hay que ser humilde y aprender de la competencia todos los días, de manera que nos podamos anticipar en cada momento y seguir aprendiendo y mejorando constantemente.

Ser excelente es tener capacidad de re-aprender y rectificar en marcha. Cambiando la rueda que se pincha, sin necesidad de parar la maquina. Y trabajar a medio y largo plazo de una forma estratégica. Las tácticas a corto plazo, suelen desenfocar a las empresas y desvirtuar la visión de forma inmediata. Lo que nos lleva al fracaso sin previo aviso.

Ser excelente, es definir en un plan estratégico todo lo que queremos hacer para llegar a ser los Champions. Y aquí, es en donde se debe reflejar una política de inversiones, partners y alianzas e I+D+i, ligada al “core busines” de la empresa y nunca como una vía de potencial financiación a corto y medio plazo de algo que nada tiene que ver con nuestro negocio.

Ser excelente es tener la capacidad de aglutinar alrededor de nuestro proyecto a los mejores partners, a los que aportamos valor y que nos aportan conocimiento y experiencia, para juntos establecer una alianza ganadora y que nos permitirá desarrollar nuestro proyecto a largo plazo y de una manera sostenible. El gran reto de la pyme española es crecer sosteniblemente en el tiempo.

A falta de unas directrices estratégicas por parte de una administración, perdida en tácticas corto-placistas, tapando fugas y cosiendo rotos, sin una visión estratégica de estado, nuestra visión debe ser global y fijarnos una estrategia próxima a las necesidades y demandas globales. Especialmente en el sector de las nuevas tecnologías, en donde la competencia es altísima, el reto esta en la excelencia, la creatividad y la innovación. Creatividad e innovación, a los españoles nos sobra, pero capacidad productiva, rentabilidad y en definitiva, excelencia, nos queda mucho por andar. Pongámonos a ello como parte de nuestro entrenamiento diario y de esta manera nuestras oportunidades se multiplicaran de forma exponencial para poder no sólo competir, sino ganar. Esta liga es muy larga y el camino duro y difícil, sólo con entrenamiento diario, constancia y continuidad estaremos en disposición de alcanzar nuestro objetivo: Europa.

Buenas tardes y buena suerte.

 

Carlos J. Ochoa Fernández ©

 

 

La gestión del “yo” del nuevo Líder.

La contribución social y la gestión del presente.

A veces, cuando miro hacia atrás, tras más de treinta años de vida laboral ligada siempre a la ingeniería, la innovación y las nuevas tecnologías, me pregunto si ha llegado el momento de cambiar de rumbo. La contestación fluye desde mi interior de una manera natural y se plasma en la necesidad de contribuir y percibir que cuando mi contribución finalice, me podré sentir plenamente satisfecho con mi aportación a la sociedad. Y ese momento no ha llegado aún.

Me vienen a la memoria varios casos de directivos, ejecutivos y compañeros con los que he trabajado a lo largo de estos últimos años en los que “la contribución” simplemente no existía o se confundía con dedicación y esfuerzo personal. Y recuerdo también a mi primer consejero delegado en una multinacional alemana, que presumía ante los clientes de su colaborador, porque era una gran “fanático” de su trabajo y negocio. Evidentemente, el cliente me conocía personalmente y quedó un poco confundido ante aquella opinión personal que se había realizado en aquella reunión. Ante lo que me apresuré a explicar al cliente, que “el jefe” llevaba poco tiempo en España y confundía algunas palabras y lo que realmente quería decir era “apasionado”. Más tarde en la oficina, tuve la oportunidad de explicarle la diferencia en castellano entre fanático y apasionado y su trascendencia en el mundo empresarial, lo cual me agradeció efusivamente. Aquel hombre tenía un compromiso en un escenario complejo de trabajo, pero le faltaba pasión. No obstante sabía rodearse de personas que suplieran sus carencias y aportar su experiencia para contribuir a la mejora de una situación difícil.

El nuevo líder del siglo XXI ha vivido situaciones complejas, es apasionado y está abierto al cambio permanente, viendo este como un reto y una oportunidad para expandir su contribución personal. Pero en este cambio, la gestión del tiempo es un factor fundamental que vamos a considerar a continuación.

La gestión del tiempo presente es una de las capacidades a valorar y desarrollar fundamentales, tanto en la vida empresarial como en la personal. Saber vivir el presente de manera que sea adaptable a uno, evitando verse atrapado en tiempos pasados y lamentaciones sobre aquellos que jamás volverán y en la ansiedad del futuro inmediato que tanto desgasta.

Cuando nos dejamos arrastrar por el pasado o llevar por el futuro, nunca disponemos de tiempo suficiente, ya que lo que ocurre es que intentamos estar en dos lugares a la vez en distinto tiempo, lo cual es materialmente imposible y nos genera un gran estrés. Esta escisión mental interior es la que nos provoca una gran presión y fuertes tensiones. Por ello, dominar el tiempo es concentrarse y vivir el presente. Esto nos permite gestionar el tiempo eficientemente, dando de si tanto como seamos capaces de vivirlo. Llevándolo al mundo real podríamos definirlo como “obtener más haciendo menos”.

La concentración y dominio del presente, es lo que nos permite ser eficaces al poner toda la atención en lo que se está haciendo en cada momento. De manera que una vez finalizada una tarea, podemos iniciar otra nueva con la misma intensidad y atención. Esto es, trabajar con inteligencia.

Obtener más haciendo menos es un estilo operativo, un credo de los nuevos empresarios o emprendedores denominados por algunos como místicos. Vivir el presente y ser consciente de ello, permite ser eficiente en la gestión del tiempo y moldearlo a nuestro antojo.

Esta concentración y conocimiento de uno mismo nos permite obtener lo mejor de cada uno y así, siendo exigente con uno, poder exigir a los demás.

A lo largo de la vida estamos escogiendo en cada momento, elegimos entre varias opciones, situaciones, decisiones, personas, etc. Pero quien realmente elige?, es nuestro yo?. A partir de aquí pueden construirse muchos “yos”, si bien, sólo uno de ellos encuentra la coherencia entre el elector y el elegido y  nos permite ser conscientes de nuestro talento y la propia experiencia de la vida. ( Dag HammarskJöld).

En el mundo real todos adoptamos personajes en función de distintas situaciones a las que nos enfrentamos a diario. El personaje, es la máscara que envuelve nuestra esencia y esta mascara se adapta a los distintos escenarios de nuestra vida. Para poder sacar lo mejor de una persona, es necesario identificar claramente el personaje, esto es, detectar la máscara tras la que se oculta la persona. Y esto es fundamental en la gestión de las personas, tanto a nivel de colaboradores de una empresa, como en las relaciones con los clientes.

El nuevo líder/emprendedor del siglo XXI, tiene una habilidad especial para desdoblarse e identificar a la persona en esencia y al personaje. Para ello es necesario tener un profundo respeto por la esencia de la persona y poder así afrontar, clara y honestamente situaciones complejas. Ya que si ignoramos al personaje sobre la persona, esto puede llevarnos a situaciones muy peligrosas y conflictivas. Cuando decimos que nos preocupamos por las personas, realmente lo que significa es verlas y reconocerlas tal y como son, sin subestimar ni infravalorar sus defectos o la percepción de los mismos que nosotros tenemos.

Durante todos estos años he conocido muchísimas personas y personajes, y he de reconocer que la experiencia en la aplicación de estos conocimientos me ha ayudado siempre. Y si también es cierto, que uno no acaba de conocerse completamente nunca, el miedo al tiempo pasado…la ansiedad del futuro y la subestima de las personas son algunas de las barreras a las que nos enfrentamos a diario.  Pero no es menos cierto, que desde esta perspectiva de autoconocimiento y generosidad, las relaciones se facilitan en gran medida y la toma de decisiones se acelera en tiempo presente. Y sólo desde el respeto a uno mismo y el profundo conocimiento de nuestro yo, podremos acceder al conocimiento de los demás.

Carlos J. Ochoa Fernández ©

El Lider del Siglo XXI ante el “Cambio”

La espiritualidad está en el centro de nosotros mismos y no puede ser algo con lo que nos entretenemos en algunos momentos de nuestro tiempo. Está y debe estar presente en cada actividad y compartimento de nuestra vida.

Siguiendo con el tema de la Nueva Mística Empresarial, en estos días complejos, en los que las noticias nos asaltan y sobresaltan ante una posible recesión en Europa de consecuencias impredecibles, se ponen de manifiesto las distintas actitudes y formas de abordar esta situación por los distintos agentes: líderes políticos, lobbys y grupos de presión, empresarios, directivos, medios de comunicación, etc. Y realmente resulta bastante triste el panorama que se adivina, ante la falta de visión, honestidad y transparencia que transmiten, lo que les anula inmediatamente como lideres capaces de visionar un nuevo escenario de cambio real de la sociedad. Una falta de imaginación, creatividad y valor que les impide visionar un futuro distinto al actual y sólo se buscan salidas o alternativas para volver de nuevo al mismo escenario en el menor tiempo posible. Más vale malo conocido que bueno por conocer…

Cuando las personas que tienen la responsabilidad de tomar decisiones, sean estas del tipo que sean, aunque nos hablen del “cambio”, de una manera insistente, no se refieren al “CAMBIO” con mayúsculas. Esto es, un nuevo escenario con una visión ambiciosa y novedosa, capaz de afrontar los nuevos retos que esta sociedad está demandando de una manera nítida y clara y que ya está cansada de vueltas de tuerca alrededor del mismo “viejo” modelo. El cambio no puede quedarse en un cambio de personas, equipos y cosas. El CAMBIO, es una nueva forma de adaptarse a un nuevo paradigma en un mundo global y con unas estrictas reglas en la Unión Europea, pero que requiere de revisión permanente, valor y riesgo. El CAMBIO, es la rev-evolución constante y permanente, es una actitud diaria ante la vida, es cambiar la rueda del coche en marcha sin que este pare. Y si es necesario, cambiar al piloto y al copiloto tantas veces como sea necesario. Con viejas reglas y modelos que no han sido capaces de aprender de sí mismos, el cambio no existe y además es imposible. Quizás podríamos llamarlo en argot deportivo: rotación. La sociedad del siglo XXI requiere de propuestas acordes a las demandas y necesidades actuales, de la realidad actual, del presente y del futuro. Nunca de un pasado reciente.

Por ello, el autoconocimiento y la autocritica, son valores fundamentales del nuevo líder del siglo XXI. La capacidad de sorprenderse ante el nuevo conocimiento, las experiencias, la necesidad de buscar permanente la verdad y ser conscientes del que el triunfo es algo efímero. Ya que, para el nuevo líder del siglo XXI, cada nuevo proyecto es una puesta a cero del tanteador, un nuevo juego, en el que de nada sirven los triunfos anteriores y eso es ante todo un gran reto. El factor emocional es un valor diferencial importante, enfrentarse a los sentimientos de uno a la hora de tomar decisiones es clave. No es necesario ocultar los sentimientos, sino más bien todo lo contrario, pero de una manera sosegada y sin dramas. Afrontar los miedos y reconocerlos, cualquier situación de cambio nos enfrenta a estos escenarios y no por ello debe impedir la oportunidad de tomar decisiones correctas y visionarias. Asumir cambios es asumir riesgos, es enfrentarse a situaciones desconocidas, enfrentarse al miedo y a los sentimientos de uno mismo, sacando de los valores más profundos las soluciones más visionarias y sostenibles.

El autoconocimiento y la meditación permiten comprender las relaciones de las personas con su pasado, su historia, fortalezas y debilidades, aciertos y errores. De tal manera, que el líder místico del siglo XXI, no se deja llevar por la vanidad ni la gloria efímera, de manera que la forma de afrontar el nuevo presente y el futuro inmediato lo afrontan como un nuevo reto, una nueva situación, nunca afectada por el pasado, aunque este fuera triunfal.

El autoconocimiento necesita de feedback para retroalimentarse y mejorar constantemente. Para ello el líder del siglo XXI, debe estar abierto a la crítica de una forma honesta y sincera, valorando y  respetando las fuentes de esta. En este punto, me vienen a la mente varios casos vividos en distintas empresas.

En una primera, recuerdo como se puso en marcha un proyecto de Innovación que afectaba a toda la compañía. Se explicó a todos los empleados lo importante que era este proyecto, sus características, la metodología de trabajo y se abrió un buzón de Innovación con el fin de recoger las distintas propuestas que cada uno, bien a título individual o en grupo, quisieran proponer.  Al finalizar el periodo de consulta, se crearía un equipo de Innovación que valoraría las propuestas y se daría un premio al ganador, así como la responsabilidad de poner en marcha su proyecto. A lo largo de este periodo, un gerente fue revisando las propuestas de buzón y criticándolas una y otra vez, desacreditando a las personas que se habían comprometido con la idea. Al final, el personal se desmotivó y prefirió desentenderse del programa de Innovación. Cuando desde la dirección de una empresa no se ejerce un liderazgo natural y solo se ejerce la jefatura, los resultados siempre son los mismos.

Por otro lado, en una gran empresa multinacional, se creó un equipo de mejora con el fin de afrontar una difícil situación de futuro y resultados. Aquel proyecto lanzado desde la dirección, pretendía que desde todas las aéreas se identificaran puntos de mejora de cada una de ellas y de las demás. Aquel proyecto nació con una gran motivación y espíritu de autocritica muy elevado, siendo el resultado espectacular. Cada uno había realizado un ejercicio de autocritica tal que les llevaba a identificar los puntos de mejora propios, como los más fuertes valorados por el resto y viceversa. Al no haber afán de competición, estar abiertos a la crítica y ser más exigentes cada uno consigo mismo que el resto, permitió obtener unos resultados muy exigentes y excelentes.

El talento es algo innato en el nuevo líder, así como la capacidad de auto gestionarse y gestionar a las personas y las situaciones. Hoy, desde mi punto de vista, se requiere más que nunca de este tipo de personas, con valores, sentimientos, fortalezas y debilidades, pero ante todo líderes visionarios con capacidad de buscar nuevas vías más sostenibles para la nueva sociedad del siglo XXI.

Carlos J. Ochoa Fernández ©

Trabajar con el alma y el corazón

El trabajo puede proporcionar la oportunidad de crecer, no sólo económicamente, sino también espiritual y personalmente. En caso contrario, estaremos perdiendo una parte demasiado importante de nuestra vida. (James Autry).

Vivimos tiempos difíciles y complejos para hacer aseveraciones como esta, pero quizá sea hoy más necesario que nunca realizar una profunda reflexión sobre el estilo de liderazgo y dirección actual, fracasado y trasnochado y profundizar en los valores espirituales del ser humano y el desarrollo del mismo desde la perspectiva emprendedora.

En el capitulo anterior referente a la Nueva Mística Empresarial, nos habíamos quedado en identificar lo que podrían ser los valores o características que más valoraríamos en un emprendedor o empresario místico. Destacando entre otros: integridad, honestidad, justicia, autoconocimiento, contribución social, espiritualidad, saber extraer lo mejor de uno mismo, abierto al cambio permanente, sentido del humor, visión global, concentración, autodisciplina, equilibrio, intuición.

Hoy vamos a introducirnos por este camino de reflexión, del que soy un místico realista  convencido.

La evolución, ahora llamada rotación por algunos, en los cargos directivos de las empresas, va ligada a los distintos ciclos de vida de las mismas y en tiempos de crisis, priman los perfiles financieros y en tiempos de bonanza, los creativos, arriesgados y comerciales. Y esto resta muchas veces oportunidades reales para salir de situaciones de crisis a las empresas y anticiparse a situaciones de futuro y liderazgo.

Cuando hablamos de un emprendedor místico, imaginamos una persona visionaria y que está en constante ebullición de ideas. Y ante esta ebullición, debe someter a su mente a procesos de simulación complejos para visualizar la oportunidad de continuidad de esas ideas y ponerlas en marcha, aparcarlas momentáneamente o encerrarlas en un baúl de futuros proyectos imprevisibles. Y ante esta situación, la cantidad de ocasiones que se les presentan para equivocarse son innumerables y muy superior a la media de los mortales.

Pero evidentemente, un rasgo fundamental en ellos es la integridad. Lo que garantiza que estas decisiones se toman desde una perspectiva sana, equilibrada, integra, en donde los valores de la persona están por encima de las cosas. Por ello, ante una situación de toma de decisiones, el mejor escenario es decir la verdad y con coherencia y equilibrio. Y decir la verdad significa ser íntegros y honestos entre lo que pensamos, decimos y hacemos, evitando discursos distintos dependiendo a quien nos dirijamos y en el contexto que lo hagamos. De esta manera se está en una posición de equilibrio y en disposición de tomar decisiones difíciles, independientemente de su trascendencia. La manipulación emocional, es una de las mayores lacras de los empresarios actuales y esta actitud, rompe la regla de integridad e integración en la empresa.  Lo que acaba siendo un talón de Aquiles irreparable en las organizaciones, al crear una brecha insalvable entre directivos y empleados.

¿Cómo se demuestra el respeto?. Con la integridad del mensaje que comunicamos. Bob Galvin.

En momentos de tensión es cuando se ve la talla real de las personas. Pero también en el día a día, en la forma de comportarse, de liderar y dirigir a las personas y visionar los negocios, en las relaciones con los clientes, los proveedores, etc. Y actuar conforme a lo que se dice, lo que se piensa, es una muestra de coherencia e integridad y en definitiva, marca lo que es una persona justa. A todos nos gusta que se nos trate con justicia y sentirnos a gusto a la hora de tomar decisiones, por complejas y difíciles que estas sean. Ya que el principio de la justicia es universal.

El conocimiento es el principal valor del ser humano. Desde que nace está aprendiendo y en el momento que deja de aprender, comienza a morir. Se muere espiritual y físicamente. Este proceso es el que lleva a muchas personas a la incapacidad de abordar nuevos retos, encontrar trabajo o adaptarse al cambio en cualquier situación. Aprender es estar vivo y por tanto una necesidad vital. Por ello, el emprendedor místico está permanentemente envuelto en un proceso de aprendizaje continuo y de ayuda al aprendizaje de los demás. El intercambio de conocimiento, experiencias, vivencias y saber, enriquece a las personas y nos ayuda a conocernos a nosotros mismos. Este proceso finaliza el día que morimos.

Lo que cuenta es lo que se aprende después de saberlo todo. John Wooden.

continuará…

Carlos J. Ochoa Fernández ©

La Nueva Re-Evolución Tecnológica

El MIT mira a Europa, apuesta por España y escoge Málaga para celebrar la conferencia más importante sobre tecnologías emergentes. Durante dos días, EmTech Spain, el evento anual de referencia de Technology Review del MIT, analizará, de la mano de los expertos a nivel nacional e internacional, el futuro de innovadoras tecnologías y cómo éstas cambiarán el mundo.

EmTech Spain se celebrará en el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga los días 26 y 27 de octubre de 2011.

Se prevé una asistencia próxima a los 600 visitantes de los distintos sectores líderes del mundo empresarial, académico y tecnológico, en donde se incorporaran emprendedores y potenciales inversores. Allí, un panel de más de 25 expertos de reconocido prestigio nacional e internacional analizarán el presente y el futuro de los siguientes temas: Ciudades Inteligentes, Videojuegos, Biotecnología, Nanotecnología, Robótica, Medios de Comunicación e Internet.

Tras 12 años celebrándose exclusivamente en Boston, el evento EmTech llega a Europa por primera vez y aterriza en la ciudad de Málaga. España se suma así a una privilegiada lista de sólo tres países, en la que también están India y China. EmTech Spain será, sin duda, el evento sobre tecnologías emergentes más importante celebrado en España.

Estamos viviendo “La edad de oro de la tecnología”?. Basta con salir a la calle y dar un paseo por nuestras ciudades, nuestros campos, hospitales, colegios, oficinas y hogares y ver como en apenas unos años, la tecnología ha invadido cada rincón y espacio de nuestras vidas. Cambiando nuestros hábitos y maneras de hacer las cosas de una manera importante y sin duda, mejorando notablemente nuestra calidad de vida. Desde las comunicaciones, al transporte, pasando por la sanidad y la salud, las ciencias, la energía, la alimentación, en fin, todas y cada una de las actividades que desarrolla el ser humano en su día a día se ven de alguna manera beneficiadas por el uso eficiente de las tecnologías.

Y a pesar de ser un tecnólogo convencido, de carrera y profesión, no puedo estar de acuerdo con afirmaciones tan rotundas como que la “tecnología es la solución a todos nuestros problemas”. Ya que los problemas de la sociedad actual son de muy diversa índole y con implicaciones e interrelaciones complejas, que vamos a analizar y diseminar en el espacio de Innovación y Tendencias. Pero sí es el soporte a las soluciones de muchos planteamientos y necesidades del presente y futuro, que deben facilitar el desarrollo de una sociedad más sostenible y equilibrada.

Los principales drivers tecnológicos son todos exponenciales, el desarrollo de la banda ancha, la mayor capacidad de almacenamiento y procesamiento, el incremento en plantas de generación de energía, desarrollo en el mundo de la medicina y la telemedicina, han democratizado el acceso y beneficio de las tecnologías facilitando y simplificando el acceso y manejo de las mismas a los ciudadanos.

Las interrelaciones que se producen entre las grandes tendencias (Megatrends) y la Innovación, es un campo abonado para los científicos y desarrolladores en el que se pueden llevar a modelar nuevos modelos y oportunidades de negocio.

Pero en este nuevo escenario, la sociedad tiene unas nuevas expectativas y exigencias que está dispuesta a liderar, para garantizar un modelo de sostenibilidad y bienestar auspiciado por esta revolución tecnológica. Transparencia, honestidad, impacto medioambiental, sociabilidad, sostenibilidad, son algunos de los valores  que emergen de la nueva sociedad del siglo XXI.

El británico Alan Turin, considerado por algunos el padre de la inteligencia artificial, sentó las bases de lo que hoy conocemos como “Sociedad de la Información”, allá por los años 1930 y 1940. Uno de los fundadores de la moderna computación, que fue capaz de programar todo aquello que pudiera ser especificado por un algoritmo. Y por otro lado, el americano Claude Elwood Shannon, elaboró las bases y la esencia del mecanismo de la comunicación, definiendo el concepto de “información”, como el fundamento y habilidad para almacenar y transferir datos. Casi setenta años después, aquellos fundamentos básicos e inicios incipientes de las tecnologías de la información y las comunicaciones, se han convertido en elementos fundamentales de nuestra sociedad actual y evolución y desarrollo futuro.

Las nuevas tecnologías en España son un factor clave para nuestro presente y desarrollo futuro. España representa más del 2.1 % del PIB total mundial y ha permitido un crecimiento superior al 3% a lo largo de casi 14 años. Según la prestigiosa revista Technologyreview , publicada por el MIT, España puede llegar a convertirse rápidamente en un líder en Innovación y generar soluciones avanzadas en industrias como la aeroespacial, energías renovables, tratamiento del agua, biotecnología, maquinaria e ingeniería civil.

Estamos ante una oportunidad única, si bien en un marco complicado. Lo que nos lleva a buscar soluciones creativas e innovadoras, focalizándonos fundamentalmente en aquellos aspectos que mayor valor aporten y en los que la capacidad de liderazgo nos marque la diferencia para seguir apostando.

Grandes empresas líderes en sus sectores, han demostrado que España es una referencia en estos sectores, disponiendo de redes de conocimiento y centros de Investigación y Desarrollo con grandes capacidades y personal altamente cualificado. Pero ahora es necesario desarrollar un tejido mas tupido de pequeñas empresas innovadoras, lideradas por emprendedores que sean capaces de crear empleo cualificado y de valor para generar la riqueza necesaria que nos permita salir de este escenario global de recesión.

En cualquier caso, este impresionante despliegue de conocimiento e inmersión tecnológica de la sociedad actual es la evolución lógica de la búsqueda constante del ser humano en mejorar su calidad de vida, en mundo sobrepoblado y con recursos naturales finitos.

Carlos J. Ochoa Fernández ©