La gestión del “yo” del nuevo Líder.

La contribución social y la gestión del presente.

A veces, cuando miro hacia atrás, tras más de treinta años de vida laboral ligada siempre a la ingeniería, la innovación y las nuevas tecnologías, me pregunto si ha llegado el momento de cambiar de rumbo. La contestación fluye desde mi interior de una manera natural y se plasma en la necesidad de contribuir y percibir que cuando mi contribución finalice, me podré sentir plenamente satisfecho con mi aportación a la sociedad. Y ese momento no ha llegado aún.

Me vienen a la memoria varios casos de directivos, ejecutivos y compañeros con los que he trabajado a lo largo de estos últimos años en los que “la contribución” simplemente no existía o se confundía con dedicación y esfuerzo personal. Y recuerdo también a mi primer consejero delegado en una multinacional alemana, que presumía ante los clientes de su colaborador, porque era una gran “fanático” de su trabajo y negocio. Evidentemente, el cliente me conocía personalmente y quedó un poco confundido ante aquella opinión personal que se había realizado en aquella reunión. Ante lo que me apresuré a explicar al cliente, que “el jefe” llevaba poco tiempo en España y confundía algunas palabras y lo que realmente quería decir era “apasionado”. Más tarde en la oficina, tuve la oportunidad de explicarle la diferencia en castellano entre fanático y apasionado y su trascendencia en el mundo empresarial, lo cual me agradeció efusivamente. Aquel hombre tenía un compromiso en un escenario complejo de trabajo, pero le faltaba pasión. No obstante sabía rodearse de personas que suplieran sus carencias y aportar su experiencia para contribuir a la mejora de una situación difícil.

El nuevo líder del siglo XXI ha vivido situaciones complejas, es apasionado y está abierto al cambio permanente, viendo este como un reto y una oportunidad para expandir su contribución personal. Pero en este cambio, la gestión del tiempo es un factor fundamental que vamos a considerar a continuación.

La gestión del tiempo presente es una de las capacidades a valorar y desarrollar fundamentales, tanto en la vida empresarial como en la personal. Saber vivir el presente de manera que sea adaptable a uno, evitando verse atrapado en tiempos pasados y lamentaciones sobre aquellos que jamás volverán y en la ansiedad del futuro inmediato que tanto desgasta.

Cuando nos dejamos arrastrar por el pasado o llevar por el futuro, nunca disponemos de tiempo suficiente, ya que lo que ocurre es que intentamos estar en dos lugares a la vez en distinto tiempo, lo cual es materialmente imposible y nos genera un gran estrés. Esta escisión mental interior es la que nos provoca una gran presión y fuertes tensiones. Por ello, dominar el tiempo es concentrarse y vivir el presente. Esto nos permite gestionar el tiempo eficientemente, dando de si tanto como seamos capaces de vivirlo. Llevándolo al mundo real podríamos definirlo como “obtener más haciendo menos”.

La concentración y dominio del presente, es lo que nos permite ser eficaces al poner toda la atención en lo que se está haciendo en cada momento. De manera que una vez finalizada una tarea, podemos iniciar otra nueva con la misma intensidad y atención. Esto es, trabajar con inteligencia.

Obtener más haciendo menos es un estilo operativo, un credo de los nuevos empresarios o emprendedores denominados por algunos como místicos. Vivir el presente y ser consciente de ello, permite ser eficiente en la gestión del tiempo y moldearlo a nuestro antojo.

Esta concentración y conocimiento de uno mismo nos permite obtener lo mejor de cada uno y así, siendo exigente con uno, poder exigir a los demás.

A lo largo de la vida estamos escogiendo en cada momento, elegimos entre varias opciones, situaciones, decisiones, personas, etc. Pero quien realmente elige?, es nuestro yo?. A partir de aquí pueden construirse muchos “yos”, si bien, sólo uno de ellos encuentra la coherencia entre el elector y el elegido y  nos permite ser conscientes de nuestro talento y la propia experiencia de la vida. ( Dag HammarskJöld).

En el mundo real todos adoptamos personajes en función de distintas situaciones a las que nos enfrentamos a diario. El personaje, es la máscara que envuelve nuestra esencia y esta mascara se adapta a los distintos escenarios de nuestra vida. Para poder sacar lo mejor de una persona, es necesario identificar claramente el personaje, esto es, detectar la máscara tras la que se oculta la persona. Y esto es fundamental en la gestión de las personas, tanto a nivel de colaboradores de una empresa, como en las relaciones con los clientes.

El nuevo líder/emprendedor del siglo XXI, tiene una habilidad especial para desdoblarse e identificar a la persona en esencia y al personaje. Para ello es necesario tener un profundo respeto por la esencia de la persona y poder así afrontar, clara y honestamente situaciones complejas. Ya que si ignoramos al personaje sobre la persona, esto puede llevarnos a situaciones muy peligrosas y conflictivas. Cuando decimos que nos preocupamos por las personas, realmente lo que significa es verlas y reconocerlas tal y como son, sin subestimar ni infravalorar sus defectos o la percepción de los mismos que nosotros tenemos.

Durante todos estos años he conocido muchísimas personas y personajes, y he de reconocer que la experiencia en la aplicación de estos conocimientos me ha ayudado siempre. Y si también es cierto, que uno no acaba de conocerse completamente nunca, el miedo al tiempo pasado…la ansiedad del futuro y la subestima de las personas son algunas de las barreras a las que nos enfrentamos a diario.  Pero no es menos cierto, que desde esta perspectiva de autoconocimiento y generosidad, las relaciones se facilitan en gran medida y la toma de decisiones se acelera en tiempo presente. Y sólo desde el respeto a uno mismo y el profundo conocimiento de nuestro yo, podremos acceder al conocimiento de los demás.

Carlos J. Ochoa Fernández ©

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El Lider del Siglo XXI ante el “Cambio”

La espiritualidad está en el centro de nosotros mismos y no puede ser algo con lo que nos entretenemos en algunos momentos de nuestro tiempo. Está y debe estar presente en cada actividad y compartimento de nuestra vida.

Siguiendo con el tema de la Nueva Mística Empresarial, en estos días complejos, en los que las noticias nos asaltan y sobresaltan ante una posible recesión en Europa de consecuencias impredecibles, se ponen de manifiesto las distintas actitudes y formas de abordar esta situación por los distintos agentes: líderes políticos, lobbys y grupos de presión, empresarios, directivos, medios de comunicación, etc. Y realmente resulta bastante triste el panorama que se adivina, ante la falta de visión, honestidad y transparencia que transmiten, lo que les anula inmediatamente como lideres capaces de visionar un nuevo escenario de cambio real de la sociedad. Una falta de imaginación, creatividad y valor que les impide visionar un futuro distinto al actual y sólo se buscan salidas o alternativas para volver de nuevo al mismo escenario en el menor tiempo posible. Más vale malo conocido que bueno por conocer…

Cuando las personas que tienen la responsabilidad de tomar decisiones, sean estas del tipo que sean, aunque nos hablen del “cambio”, de una manera insistente, no se refieren al “CAMBIO” con mayúsculas. Esto es, un nuevo escenario con una visión ambiciosa y novedosa, capaz de afrontar los nuevos retos que esta sociedad está demandando de una manera nítida y clara y que ya está cansada de vueltas de tuerca alrededor del mismo “viejo” modelo. El cambio no puede quedarse en un cambio de personas, equipos y cosas. El CAMBIO, es una nueva forma de adaptarse a un nuevo paradigma en un mundo global y con unas estrictas reglas en la Unión Europea, pero que requiere de revisión permanente, valor y riesgo. El CAMBIO, es la rev-evolución constante y permanente, es una actitud diaria ante la vida, es cambiar la rueda del coche en marcha sin que este pare. Y si es necesario, cambiar al piloto y al copiloto tantas veces como sea necesario. Con viejas reglas y modelos que no han sido capaces de aprender de sí mismos, el cambio no existe y además es imposible. Quizás podríamos llamarlo en argot deportivo: rotación. La sociedad del siglo XXI requiere de propuestas acordes a las demandas y necesidades actuales, de la realidad actual, del presente y del futuro. Nunca de un pasado reciente.

Por ello, el autoconocimiento y la autocritica, son valores fundamentales del nuevo líder del siglo XXI. La capacidad de sorprenderse ante el nuevo conocimiento, las experiencias, la necesidad de buscar permanente la verdad y ser conscientes del que el triunfo es algo efímero. Ya que, para el nuevo líder del siglo XXI, cada nuevo proyecto es una puesta a cero del tanteador, un nuevo juego, en el que de nada sirven los triunfos anteriores y eso es ante todo un gran reto. El factor emocional es un valor diferencial importante, enfrentarse a los sentimientos de uno a la hora de tomar decisiones es clave. No es necesario ocultar los sentimientos, sino más bien todo lo contrario, pero de una manera sosegada y sin dramas. Afrontar los miedos y reconocerlos, cualquier situación de cambio nos enfrenta a estos escenarios y no por ello debe impedir la oportunidad de tomar decisiones correctas y visionarias. Asumir cambios es asumir riesgos, es enfrentarse a situaciones desconocidas, enfrentarse al miedo y a los sentimientos de uno mismo, sacando de los valores más profundos las soluciones más visionarias y sostenibles.

El autoconocimiento y la meditación permiten comprender las relaciones de las personas con su pasado, su historia, fortalezas y debilidades, aciertos y errores. De tal manera, que el líder místico del siglo XXI, no se deja llevar por la vanidad ni la gloria efímera, de manera que la forma de afrontar el nuevo presente y el futuro inmediato lo afrontan como un nuevo reto, una nueva situación, nunca afectada por el pasado, aunque este fuera triunfal.

El autoconocimiento necesita de feedback para retroalimentarse y mejorar constantemente. Para ello el líder del siglo XXI, debe estar abierto a la crítica de una forma honesta y sincera, valorando y  respetando las fuentes de esta. En este punto, me vienen a la mente varios casos vividos en distintas empresas.

En una primera, recuerdo como se puso en marcha un proyecto de Innovación que afectaba a toda la compañía. Se explicó a todos los empleados lo importante que era este proyecto, sus características, la metodología de trabajo y se abrió un buzón de Innovación con el fin de recoger las distintas propuestas que cada uno, bien a título individual o en grupo, quisieran proponer.  Al finalizar el periodo de consulta, se crearía un equipo de Innovación que valoraría las propuestas y se daría un premio al ganador, así como la responsabilidad de poner en marcha su proyecto. A lo largo de este periodo, un gerente fue revisando las propuestas de buzón y criticándolas una y otra vez, desacreditando a las personas que se habían comprometido con la idea. Al final, el personal se desmotivó y prefirió desentenderse del programa de Innovación. Cuando desde la dirección de una empresa no se ejerce un liderazgo natural y solo se ejerce la jefatura, los resultados siempre son los mismos.

Por otro lado, en una gran empresa multinacional, se creó un equipo de mejora con el fin de afrontar una difícil situación de futuro y resultados. Aquel proyecto lanzado desde la dirección, pretendía que desde todas las aéreas se identificaran puntos de mejora de cada una de ellas y de las demás. Aquel proyecto nació con una gran motivación y espíritu de autocritica muy elevado, siendo el resultado espectacular. Cada uno había realizado un ejercicio de autocritica tal que les llevaba a identificar los puntos de mejora propios, como los más fuertes valorados por el resto y viceversa. Al no haber afán de competición, estar abiertos a la crítica y ser más exigentes cada uno consigo mismo que el resto, permitió obtener unos resultados muy exigentes y excelentes.

El talento es algo innato en el nuevo líder, así como la capacidad de auto gestionarse y gestionar a las personas y las situaciones. Hoy, desde mi punto de vista, se requiere más que nunca de este tipo de personas, con valores, sentimientos, fortalezas y debilidades, pero ante todo líderes visionarios con capacidad de buscar nuevas vías más sostenibles para la nueva sociedad del siglo XXI.

Carlos J. Ochoa Fernández ©

Innovación al Servicio de los Mayores

En el momento actual en el que nos encontramos, es necesario desarrollar y ejercitar la imaginación de forma excelente y aplicar grandes dosis de innovación para aportar soluciones que produzcan beneficios tangibles a corto plazo a los ciudadanos y ayuden de alguna manera a encontrar nuevas oportunidades de negocio en nichos hasta ahora poco explorados.

En un escenario de crisis global, en el que los distintos agentes sociales y económicos están muy lejos de realizar inversiones arriesgadas o de escasa y dudosa rentabilidad a corto plazo, se hace necesario una gran dosis de imaginación para desarrollar proyectos que garanticen una sostenibilidad a largo plazo.

Es importante el destacar el considerable esfuerzo que se está realizando desde el mundo empresarial y profesional a través de programas y proyectos de innovación y de I+D+i. En el desarrollo de plataformas tecnológicas y de comunicaciones, estándares y protocolos universales de accesibilidad, adaptando dispositivos y creando recursos especialmente pensados por y para el colectivo de las personas mayores, con unas inversiones económicas realmente importantes. Sin embargo, los resultados reales y su visibilidad en el día a día, distan mucho de ser una realidad fehaciente y contrastable.

A partir de este punto, vamos a analizar la situación actual a este respecto de los mayores en nuestro país y las vías y alternativas de acceso de este colectivo a las Nuevas Tecnologías, pero siempre desde una perspectiva próxima y basada en la experiencia real de estos últimos 4 o 5 años.

  • El estado de la cuestión

Cuando se habla de persona mayores o tercera edad, TIC y barreras de acceso, muchas veces nos perdemos en tecnicismos y empleamos un lenguaje, que ni los mismos usuarios son capaces de entender. Y esto nos debe llevar a una profunda reflexión a este respecto sobre el conocimiento real del colectivo, su problemática social, educacional, su hábitat, historia, necesidades reales, expectativas de vida y mejora de la misma, así como sus prioridades.

Pienso realmente, que muchas veces el error de partida esta en la muestra, mas teórica que real y quizás sea debido a que el análisis de los datos de partida no está basado en los mejores indicadores. Como propuesta inicial debemos hacer una profunda reflexión sobre los objetivos que se persiguen al hablar de los beneficios que las TIC pueden aportar a los mayores en su devenir diario.

A lo largo de estos últimos años, he tenido la oportunidad de vivir una autentica inmersión en este mundo apasionante y vivirlo a lo largo y ancho de la geografía española. Conociendo de primera mano la realidad social y cultural de los entornos mas diversos. Desde el mundo rural de los rincones mas remotos de Andalucía o Castilla la Mancha, en donde Internet es algo que se conoce por la televisión y un ordenador personal no esta al alcance de todos, hasta los municipios mas desarrollados de la Comunidad de Madrid, con un nivel cultural y social medio/alto y un nivel de accesibilidad a las nuevas tecnologías de prácticamente el 100%.

De esta experiencia real, codo con codo participando en programas, talleres, actividades y conferencias con mayores, asociaciones, empresas y administraciones, me permiten estar en una situación de casi privilegio para entender de primera mano y facilitar después, unos procedimientos y recomendaciones que permitan en los próximos años, ser mas eficientes en la adecuación e implantación de tecnologías y servicios innovadores al servicio de las personas mayores.

A la hora de entender cuales son los objetivos prioritarios de este colectivo, nos deberemos fijar básicamente en los aspectos fundamentales de su desarrollo diario, desde una perspectiva personal, social, de la salud y del entorno familiar.

  • PERSONAL: Estimular la vida activa de los mayores, potenciando las actitudes positivas, la curiosidad, la autonomía, la autoestima, mediante actividades, talleres o herramientas de carácter lúdico y educativo.
  • SOCIAL: Favorecer la socialización y participación de los mayores entre si con actividades de juego y diversión mediante el empleo de actividades innovadoras que les permitan enriquecerse social y culturalmente. Mediante herramientas, tecnologías o servicios que les faciliten el acceso a formación, información y nuevos canales de actualidad y cultura.
  • SALUD: Prolongar una vida mas sana y digna mediante la realización de actividades que les ayuden a desarrollar nuevas habilidades, a potenciar y ejercitar la memoria, a mejorar su capacidad cognitiva, mejorar el conocimiento de uno mismo y la satisfacción personal.
  • FAMILIAR: Potenciar la comunicación permanente con familiares y amigos, utilizando herramientas digitales, facilitando la comunicación entre colectivos, evitando la situación de soledad y favoreciendo la permanencia de estos colectivos en el seno familiar.

Dicho esto, pasemos a analizar detenidamente algunos de los indicadores de impacto y comparémoslos con las referencias y experiencias personales de estos años, evaluando a su vez la incidencia sobre los objetivos definidos anteriormente.

Si tomamos como indicador de referencia inicial, el número de mayores que acceden desde casa a Internet, en una horquilla de edad entre los 65-80 años, debemos incluir necesariamente una serie de consideraciones o aspectos básicos complementarios, que habitualmente no se consideran:

El entorno social rural o urbano en donde se desarrolla la actividad de la muestra, el aspecto económico, el aspecto cultural (educación, formación), y el aspecto familiar (viven solos o en familia) son aspectos clave y que hay que considerar de forma muy singular. Al realizar este análisis en campo y especialmente en las zonas rurales, el resultado que obtenemos, dista mucho de la realidad que se refleja en las encuestas es que el empleo y acceso a Internet es (<3%) y la mayor parte de las mayores, no disponen de un ordenador personal en casa ni acceso a red. Este dato nos pone muy por debajo de la media europea.

Si este mismo indicador lo tomamos y evaluamos con respecto a los datos de acceso de los mayores desde centros de acceso público a Internet, ocurrirá lo mismo. Ya que nos encontramos en el momento actual con distintos problemas como la sostenibilidad y propiedad de los telecentros, por lo que es imposible garantizar la viabilidad de los mismos, la obsolescencia de las infraestructuras, la escasez de contenidos adecuados y aplicaciones orientadas a los mayores, formación en TIC específica para este colectivo, personal de soporte y dinamizadores especializados.

Y si analizamos los datos relativos al acceso a Internet desde los centros de mayores municipales o dependientes de alguna administración, nos tendremos que conformar con pequeños grupos de esforzados usuarios con accesos mínimos a través de aulas de formación o informática, en las que apenas un 5%-10% de los mayores habituales de estos centros acceden a estos cursos. Pero una vez finalizado el programa de formación, se encuentran con un problema adicional: la continuidad y afirmación de los conocimientos adquiridos, ya que la gran mayoría de ellos no disponen de medios para adquirir un ordenador personal o los programas necesarios para hacer un correcto uso del equipo o una simple conexión a Internet.

En lo que respecta al mínimo uso que hacen de los recursos de la red, aquellos pocos privilegiados que tienen la oportunidad de hacerlo, vemos que la realización de actividades que tienen que ver con los objetivos marcados anteriormente, son mínimas.

Ante este panorama de análisis previo de la situación de penetración de las TIC en los mayores, me gustaría reflejar como reflexión personal de la experiencia llevada a cabo en estos primeros años de implantación de distintos programas de I+D+i a nivel nacional e internacional, así como diversos programas subvencionados por las distintas administraciones públicas dentro del Plan Avanza. A titulo de breve resumen, se podría decir que:

La experiencia del programa denominado Teleservicios Avanzados para Mayores, se ha desarrollado e implantado con éxito en casi un centenar de centros a lo largo del territorio nacional y podemos decir que la aceptación de la misma por el colectivo ha sido excepcional, lo cual ha sido una muy agradable sorpresa. No obstante, se han identificado un buen número de problemas y situaciones que deben corregirse en el tiempo para evitar el abandono de estos programas y en definitiva del colectivo, lo cual sería un error imperdonable y que pasará factura en su momento.

Si bien se ha realizado un esfuerzo importante en cuanto a la dotación de medios e infraestructuras, este no ha sido suficiente para cubrir toda la demanda inicial y esto provoca inicialmente desanimo, ansiedad y frustración al final. Ya que no disponen de número suficiente de equipos ni disponibilidad de horas en el centro para su uso y disfrute. Por otro lado, los espacios habilitados no siempre son los mas adecuados y esto afecta a las clases, talleres y actividades en grupo y esto acaba afectando a la motivación, participación y en definitiva, el resultado esperado.

Así mismo, la realización de talleres específicos para personas con problemas de accesibilidad, memoria, relación, han sido uno de las actividades de mayor éxito y de manera muy especial en zonas rurales, lo que requiere de un mayor esfuerzo en equipos y tiempo de dinamización con personal profesional, para cumplir con las expectativas de los usuarios.

En definitiva, creo que estamos en disposición de decir que ni la edad ni el sexo, son una barrera para el acceso de los ciudadanos a las TIC. Esta experiencia de contraste en campo nos ha permitido igualmente llegar a la conclusión de que los mayores están abiertos, motivados y dispuestos a todo aquello nuevo que les sea de valor y les permita aumentar su nivel de bienestar y felicidad.

Carlos J. Ochoa Fernández

La influencia de las Nuevas Tecnologías en el Mundo del Mayor

A lo largo de una primera serie de artículos, vamos a desgranar la influencia e incidencia que tienen las denominadas nuevas tecnologías, en uno de los colectivos más desfavorecidos y vulnerables de la Sociedad Actual, las personas mayores. Sociedad de la Información, del Conocimiento, de la Comunidad Virtual o como quiera que algunos la quieran etiquetar, no es mas, que un reflejo de la sociedad actual, la que nos ha tocado vivir en este tiempo.

Cuando hablamos de Nuevas Tecnologías o de Sociedad de la Información y del Conocimiento, automáticamente nos vienen a la cabeza palabras como Internet, ordenador personal, IPad, teléfono móvil, TDT, ADSL, etc. Un sinfín de conceptos
y abreviaturas que cada vez nos son más familiares y que si bien, en un primer momento fueron pensadas y desarrolladas para su empleo profesional, cada vez son más una herramienta de uso diario para comunicarnos y compartir una parte de nuestra vida y también han entrado a formar parte de nuestro tiempo de ocio.

A su vez, el desarrollo de estas nuevas tecnologías son concebidas para mejorar nuestra calidad de vida y por ende la de las personas mayores. A lo largo de una serie de capítulos, vamos a analizar detenidamente cuál es la situación actual de penetración de las Nuevas Tecnologías en el colectivo de las persona mayores y su nivel de involucración en la Sociedad de la Información, pasando posteriormente a diseñar un marco de recomendaciones y actuaciones a
llevar a cabo para conseguir la plena integración de este colectivo en la Sociedad de la Información y el Conocimiento. Hablaremos de barreras, de accesibilidad, de usabilidad, de brecha digital y social, así como económica, de necesidades reales y del tiempo de adaptación a este nuevo entorno.

Revisando los estudios y recomendaciones elaborados por los principales grupos y agencias de expertos nacionales e internacionales a este respecto, vemos que mientras algunos identifican como la principal barrera de entrada los dispositivos de interacción, el ordenador, otros se focalizan más en las aplicaciones de usuario y van directamente
a valorar cuestiones como la accesibilidad y facilidad de manejo de las aplicaciones, el acceso a Internet y los contenidos tipo portal. Sin embargo si nos quedáramos sólo aquí, no estaríamos analizando el problema en su completa
dimensión, ya que los factores tecnológicos van acompañados de otros sociales, culturales y económicos de tanta o más relevancia a la hora de analizar todas las barreras que se encuentra el colectivo de los mayores a la hora
de acceder y beneficiarse de las Nuevas Tecnologías de la Información.

Además, hemos de atender otras consideraciones locales a la hora de profundizar en la realidad de nuestro país o de lo contrario, no tendremos una radiografía ajustada a la realidad.

Junto a la brecha digital identificada claramente por el nivel de acceso de los mayores a las Nuevas Tecnologías y a Internet, debemos considerar la brecha social y cultural, producida por el escaso nivel de formación y educación
especialmente en el mundo rural y por último y no por ello menos importante, la brecha económica, producida por
la escasez de recursos del colectivo de los mayores, lo que es una barrera importante a la hora de poder ser independiente que te permita acceder a un equipo personal y sufragar una conexión a Internet por un precio razonable.

En una sociedad cada vez más dependiente de la tecnología, el colectivo de las personas mayores está demostrando una capacidad de adaptación realmente impresionante. Hay que entender que el mayor dispone de uno de los mayores y más demandados valores de esta sociedad: el tiempo. Y la gestión del mismo es su mayor patrimonio. Por ello, a la hora de desarrollar programas o planes, de aproximación y adecuación de las Nuevas Tecnologías a este colectivo, es fundamental entender este factor clave y ajustarlo al entorno social. No todos los programas se pueden desarrollar e implantar de forma homogénea, es necesario adaptarlos a los distintos perfiles, edades y capacidades de los mayores y en su entorno geográfico. A partir de aquí, la demanda y el nivel de respuesta será muy gratificante, ya que de una u otra manera, pasan una gran parte del tiempo viendo la televisión y con sus hijos o nietos, inmersos en dispositivos de comunicación y juegos digitales. Por lo que el inicio por la curiosidad se vuelve necesidad en el corto plazo.

Pero este proceso no es fácil y tiene un coste importante, si se quieren hacer las cosas bien. El inicio y la penetración de la televisión y la telefonía en nuestro país fueron un proceso largo y complejo hasta la utilización democrática de estos servicios por toda la ciudadanía. En este caso, nos encontramos en una situación parecida, y que dista mucho de la puesta en marcha de planes de formación en Internet para personas mayores, que en el mejor de los casos puede llegar a garantizar su sostenibilidad en el 5% de los asistentes y la mayor de las frustraciones en el resto.

No obstante, hay que dejar constancia que desde la administración se esta haciendo un gran esfuerzo a través de distintos planes de ayudas y subvenciones, para conseguir de una forma gradual y sostenible el acceso sin restricciones de los mayores a la Sociedad de la Información y cuyos primeros frutos se van dejando ver en algunos proyectos referentes y pilotos dentro del Plan Avanza, como pueden ser: el Ayuntamiento de Leganés, el Ayuntamiento de Soria o la Diputación Provincial de Cuenca.

Carlos J. Ochoa Fernández

¡¡¡ CONCIERTO DESCONCIERTO !!!

Que duda cabe que son tiempos difíciles, sin duda. Pero si de algo no cabe duda, es que estamos llegando a un nivel de desconcierto y porque no decirlo, locura, en el que cualquiera se siente habilitado para opinar, experto en economía y agente crítico del inmediato pasado.

Hace apenas dos años, o quizás tres ya si repasamos rigurosamente las hemerotecas, hay que ver como pasa el tiempo, en las que los primeros indicadores sobre la situación que se avecinaba, comenzaban a vislumbrarse en el horizonte. Sin embargo, el análisis y la anticipación para prever la dimensión de tal situación, brilló por su ausencia. Y no porque no seamos capaces de anticipar modelos o evaluar situaciones de crisis para adelantar soluciones y cambios estructurales a nuestros modelos productivos, no. Simplemente porque dentro de esta burbuja especulativa en la que se mueve esta nueva sociedad actual, los agentes “responsables”, no fueron capaces de actuar con visión amplia, global, generosa y honesta.

El huracán es un fenómeno meteorológico de una fuerza descomunal, que se conforma como parte de las amenazas naturales que, aunadas a la vulnerabilidad de la geografía y la misma de cada país, contribuyen a aumentar una variable que influye en el desarrollo de la nación: el riesgo. Esta definición, valida como cualquier otra, viene a colación porque en ella encontramos los puntos críticos de lo que está pasando en la economía mundial…

Geográficamente, no nos podemos mover, pero si adecuar y adaptar al medio de una manera mas sostenible. ¿El resto?, es necesario un cambio mucho mas allá de las meras medidas especuladoras a corto y medio plazo.

Un nuevo modelo de sociedad, menos desfragmentada, con mayor apoyo en los valores, con un nivel de formación y educación superior, con una visión más humana, social y ética, con compromiso social y emprendedor.

Es tiempo de revisar los pilares, preparar unos nuevos cimientos más sólidos y resistentes, para poder levantar un edificio más creíble y sostenible, que permita albergar de alguna manera, el espacio de nuestros herederos en esta tierra. Que les pertenece a ellos más que a nosotros.

…y como dice el viejo proverbio árabe, si lo que vas a decir no es mas bello que el silencio, mejor no lo digas…

Buenas tardes y buena suerte.

Carlos J. Ochoa Fernández