MIRANDO A EUROPA

Las empresas españolas miran desesperadamente al exterior como única oportunidad de supervivencia. Pero la necesidad y la voluntad no son suficientes para triunfar, hay que estar muy preparado para competir en la “Premier”.

A lo largo de estos largos meses de ausencia, de este mi espacio de reflexión, me he embarcado en un interesante y emocionante proyecto emprendedor que me tiene completamente dedicado en cuerpo y mente: Internacionalizar una pyme española y lanzarla a competir globalmente con los “Best in Class” del mundo digital.

Un proyecto ambicioso sin duda, en el que se conjugan retos personales, profesionales y empresariales, combinando juventud, conocimiento, talento y una voluntad de ser “alguien importante” en este entorno altamente competitivo. Y lo vamos a conseguir, sin duda, con mucho esfuerzo, trabajo duro, dedicación y foco máximo en los objetivos que nos hemos fijado en nuestro plan estratégico.

Pero no era este el objeto principal de mi artículo, si no más bien, el realizar una reflexión sobre lo que ha sido la experiencia vital y global de estos meses en los que he podido contrastar distintas realidades internacionales, tanto en Europa como en el resto del mundo.

En unas recientes jornadas celebradas en Madrid, sobre el 7º Programa Marco de la I+D de la Unión Europea para ayudar a las empresas españolas a tener éxito en las convocatorias del 2013, se nos alentó desde la mesa presidencial a buscar la vía exterior como única salida a sobrevivir financieramente, ya que la situación del país es realmente mala. Incluso se recordaron frases trasnochadas de Margaret Thatcher, que ya en su día lanzó a las sufridas tropas empresariales y centros de investigación en busca del mana europeo. Muy mal deben estar las cosas, cuando desde los más altos responsables de las instituciones nacionales se manejan algoritmos y formulas del siglo pasado.

Eran otros tiempos, otros escenarios y otras situaciones que deben analizarse detenidamente antes de viajar como la armada invencible y volver derrotados a los cuarteles de invierno sin haber disparado un solo tiro.

Pero así es, dicho y hecho. A lo largo de esta semana pasada, he tenido la oportunidad de viajar a Alemania, Polonia y Bélgica para asistir a distintos eventos de Networking organizados por la Unión Europea y ver de primera mano, como el número de empresas, organismos y entidades españolas que han salido a buscar desesperadamente alguna vía, alianza o consorcio duplicaba al número de participantes del siguiente país más numeroso. Pero por otro lado, el perfil de las pequeñas empresas españolas, especialmente me centraré en estas, en comparación con la media europea, estaba bastante desenfocado y disparaban a todo lo que se movía. Esto es, parecía la vieja historia del charlatán en la plaza del pueblo “cómpreme algo que tengo de casi todo”, bueno, bonito y barato.

La Comisión Europea, a la cual pertenecemos desde hace mas de dos décadas, y es bueno recordarlo, ya que a veces sólo nos acordamos de ella cuando tenemos que pedir y nada mas, ha puesto en marcha un ambicioso programa de incentivación y creación de empleo a través del desarrollo de un nuevo y fortalecido tejido emprendedor basado en pymes. Y sólo a través del desarrollo exitoso de este programa, se ve la oportunidad de creación de empleo más cualificado, estable y sostenible a lo largo de todos y cada uno de los países que conforman la Unión. Para ello, dentro del 7º Programa Marco del I+D+i, se fomenta e incentiva especialmente la implicación de pymes tecnológicas y su participación en los consorcios como elementos de aportación de valor y contribución diferencial y no meros acompañantes, como ha ocurrido hasta ahora.

Esto, sin duda, es una oportunidad a la que no podemos renunciar y es la hora de prepararse para competir en la Primera División Europea y estar en disposición de jugar los play-offs.

¿ Pero que es prepararse para competir?.

La pyme española, especialmente las tecnológicas, tienen un buen número de virtudes y es lo que en alguna medida, nos permite precualificarnos a la hora de competir en Europa: voluntad, ideas innovadoras, talento, vocación, buena formación y conocimientos técnicos cualificados, espíritu de sacrificio…pero esto, no es suficiente. Se puede ser bueno, pero hay que ser excelente para competir y ganar. A los subcampeones nadie los recuerda.

Ser excelente supone tener una visión clara, definida y líder del proyecto empresarial que queremos abordar. Un compromiso con la excelencia, que va más allá de hacer las cosas bien y con mucho esfuerzo. Hay que hacerlas mejor que nadie y además que lo parezca. Esto es, hay que venderlo mejor que nadie.

Ser excelente es tener el mejor equipo para llevar a cabo este proyecto. Los mejores directivos, los mejores técnicos y más formados y los empleados más cualificados y comprometidos con un proyecto común. Y todos comprometidos con el éxito.

Ser excelente es tener un plan de negocio que soporta la idea empresarial, que sea creíble y sin duda se vaya a cumplir, incluso mejorando las expectativas, ya que debe ser real. Y si es real, los mejores siempre superan las expectativas. Para ello, hay que ser humilde y aprender de la competencia todos los días, de manera que nos podamos anticipar en cada momento y seguir aprendiendo y mejorando constantemente.

Ser excelente es tener capacidad de re-aprender y rectificar en marcha. Cambiando la rueda que se pincha, sin necesidad de parar la maquina. Y trabajar a medio y largo plazo de una forma estratégica. Las tácticas a corto plazo, suelen desenfocar a las empresas y desvirtuar la visión de forma inmediata. Lo que nos lleva al fracaso sin previo aviso.

Ser excelente, es definir en un plan estratégico todo lo que queremos hacer para llegar a ser los Champions. Y aquí, es en donde se debe reflejar una política de inversiones, partners y alianzas e I+D+i, ligada al “core busines” de la empresa y nunca como una vía de potencial financiación a corto y medio plazo de algo que nada tiene que ver con nuestro negocio.

Ser excelente es tener la capacidad de aglutinar alrededor de nuestro proyecto a los mejores partners, a los que aportamos valor y que nos aportan conocimiento y experiencia, para juntos establecer una alianza ganadora y que nos permitirá desarrollar nuestro proyecto a largo plazo y de una manera sostenible. El gran reto de la pyme española es crecer sosteniblemente en el tiempo.

A falta de unas directrices estratégicas por parte de una administración, perdida en tácticas corto-placistas, tapando fugas y cosiendo rotos, sin una visión estratégica de estado, nuestra visión debe ser global y fijarnos una estrategia próxima a las necesidades y demandas globales. Especialmente en el sector de las nuevas tecnologías, en donde la competencia es altísima, el reto esta en la excelencia, la creatividad y la innovación. Creatividad e innovación, a los españoles nos sobra, pero capacidad productiva, rentabilidad y en definitiva, excelencia, nos queda mucho por andar. Pongámonos a ello como parte de nuestro entrenamiento diario y de esta manera nuestras oportunidades se multiplicaran de forma exponencial para poder no sólo competir, sino ganar. Esta liga es muy larga y el camino duro y difícil, sólo con entrenamiento diario, constancia y continuidad estaremos en disposición de alcanzar nuestro objetivo: Europa.

Buenas tardes y buena suerte.

 

Carlos J. Ochoa Fernández ©

 

 

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La gestión del “yo” del nuevo Líder.

La contribución social y la gestión del presente.

A veces, cuando miro hacia atrás, tras más de treinta años de vida laboral ligada siempre a la ingeniería, la innovación y las nuevas tecnologías, me pregunto si ha llegado el momento de cambiar de rumbo. La contestación fluye desde mi interior de una manera natural y se plasma en la necesidad de contribuir y percibir que cuando mi contribución finalice, me podré sentir plenamente satisfecho con mi aportación a la sociedad. Y ese momento no ha llegado aún.

Me vienen a la memoria varios casos de directivos, ejecutivos y compañeros con los que he trabajado a lo largo de estos últimos años en los que “la contribución” simplemente no existía o se confundía con dedicación y esfuerzo personal. Y recuerdo también a mi primer consejero delegado en una multinacional alemana, que presumía ante los clientes de su colaborador, porque era una gran “fanático” de su trabajo y negocio. Evidentemente, el cliente me conocía personalmente y quedó un poco confundido ante aquella opinión personal que se había realizado en aquella reunión. Ante lo que me apresuré a explicar al cliente, que “el jefe” llevaba poco tiempo en España y confundía algunas palabras y lo que realmente quería decir era “apasionado”. Más tarde en la oficina, tuve la oportunidad de explicarle la diferencia en castellano entre fanático y apasionado y su trascendencia en el mundo empresarial, lo cual me agradeció efusivamente. Aquel hombre tenía un compromiso en un escenario complejo de trabajo, pero le faltaba pasión. No obstante sabía rodearse de personas que suplieran sus carencias y aportar su experiencia para contribuir a la mejora de una situación difícil.

El nuevo líder del siglo XXI ha vivido situaciones complejas, es apasionado y está abierto al cambio permanente, viendo este como un reto y una oportunidad para expandir su contribución personal. Pero en este cambio, la gestión del tiempo es un factor fundamental que vamos a considerar a continuación.

La gestión del tiempo presente es una de las capacidades a valorar y desarrollar fundamentales, tanto en la vida empresarial como en la personal. Saber vivir el presente de manera que sea adaptable a uno, evitando verse atrapado en tiempos pasados y lamentaciones sobre aquellos que jamás volverán y en la ansiedad del futuro inmediato que tanto desgasta.

Cuando nos dejamos arrastrar por el pasado o llevar por el futuro, nunca disponemos de tiempo suficiente, ya que lo que ocurre es que intentamos estar en dos lugares a la vez en distinto tiempo, lo cual es materialmente imposible y nos genera un gran estrés. Esta escisión mental interior es la que nos provoca una gran presión y fuertes tensiones. Por ello, dominar el tiempo es concentrarse y vivir el presente. Esto nos permite gestionar el tiempo eficientemente, dando de si tanto como seamos capaces de vivirlo. Llevándolo al mundo real podríamos definirlo como “obtener más haciendo menos”.

La concentración y dominio del presente, es lo que nos permite ser eficaces al poner toda la atención en lo que se está haciendo en cada momento. De manera que una vez finalizada una tarea, podemos iniciar otra nueva con la misma intensidad y atención. Esto es, trabajar con inteligencia.

Obtener más haciendo menos es un estilo operativo, un credo de los nuevos empresarios o emprendedores denominados por algunos como místicos. Vivir el presente y ser consciente de ello, permite ser eficiente en la gestión del tiempo y moldearlo a nuestro antojo.

Esta concentración y conocimiento de uno mismo nos permite obtener lo mejor de cada uno y así, siendo exigente con uno, poder exigir a los demás.

A lo largo de la vida estamos escogiendo en cada momento, elegimos entre varias opciones, situaciones, decisiones, personas, etc. Pero quien realmente elige?, es nuestro yo?. A partir de aquí pueden construirse muchos “yos”, si bien, sólo uno de ellos encuentra la coherencia entre el elector y el elegido y  nos permite ser conscientes de nuestro talento y la propia experiencia de la vida. ( Dag HammarskJöld).

En el mundo real todos adoptamos personajes en función de distintas situaciones a las que nos enfrentamos a diario. El personaje, es la máscara que envuelve nuestra esencia y esta mascara se adapta a los distintos escenarios de nuestra vida. Para poder sacar lo mejor de una persona, es necesario identificar claramente el personaje, esto es, detectar la máscara tras la que se oculta la persona. Y esto es fundamental en la gestión de las personas, tanto a nivel de colaboradores de una empresa, como en las relaciones con los clientes.

El nuevo líder/emprendedor del siglo XXI, tiene una habilidad especial para desdoblarse e identificar a la persona en esencia y al personaje. Para ello es necesario tener un profundo respeto por la esencia de la persona y poder así afrontar, clara y honestamente situaciones complejas. Ya que si ignoramos al personaje sobre la persona, esto puede llevarnos a situaciones muy peligrosas y conflictivas. Cuando decimos que nos preocupamos por las personas, realmente lo que significa es verlas y reconocerlas tal y como son, sin subestimar ni infravalorar sus defectos o la percepción de los mismos que nosotros tenemos.

Durante todos estos años he conocido muchísimas personas y personajes, y he de reconocer que la experiencia en la aplicación de estos conocimientos me ha ayudado siempre. Y si también es cierto, que uno no acaba de conocerse completamente nunca, el miedo al tiempo pasado…la ansiedad del futuro y la subestima de las personas son algunas de las barreras a las que nos enfrentamos a diario.  Pero no es menos cierto, que desde esta perspectiva de autoconocimiento y generosidad, las relaciones se facilitan en gran medida y la toma de decisiones se acelera en tiempo presente. Y sólo desde el respeto a uno mismo y el profundo conocimiento de nuestro yo, podremos acceder al conocimiento de los demás.

Carlos J. Ochoa Fernández ©

El Lider del Siglo XXI ante el “Cambio”

La espiritualidad está en el centro de nosotros mismos y no puede ser algo con lo que nos entretenemos en algunos momentos de nuestro tiempo. Está y debe estar presente en cada actividad y compartimento de nuestra vida.

Siguiendo con el tema de la Nueva Mística Empresarial, en estos días complejos, en los que las noticias nos asaltan y sobresaltan ante una posible recesión en Europa de consecuencias impredecibles, se ponen de manifiesto las distintas actitudes y formas de abordar esta situación por los distintos agentes: líderes políticos, lobbys y grupos de presión, empresarios, directivos, medios de comunicación, etc. Y realmente resulta bastante triste el panorama que se adivina, ante la falta de visión, honestidad y transparencia que transmiten, lo que les anula inmediatamente como lideres capaces de visionar un nuevo escenario de cambio real de la sociedad. Una falta de imaginación, creatividad y valor que les impide visionar un futuro distinto al actual y sólo se buscan salidas o alternativas para volver de nuevo al mismo escenario en el menor tiempo posible. Más vale malo conocido que bueno por conocer…

Cuando las personas que tienen la responsabilidad de tomar decisiones, sean estas del tipo que sean, aunque nos hablen del “cambio”, de una manera insistente, no se refieren al “CAMBIO” con mayúsculas. Esto es, un nuevo escenario con una visión ambiciosa y novedosa, capaz de afrontar los nuevos retos que esta sociedad está demandando de una manera nítida y clara y que ya está cansada de vueltas de tuerca alrededor del mismo “viejo” modelo. El cambio no puede quedarse en un cambio de personas, equipos y cosas. El CAMBIO, es una nueva forma de adaptarse a un nuevo paradigma en un mundo global y con unas estrictas reglas en la Unión Europea, pero que requiere de revisión permanente, valor y riesgo. El CAMBIO, es la rev-evolución constante y permanente, es una actitud diaria ante la vida, es cambiar la rueda del coche en marcha sin que este pare. Y si es necesario, cambiar al piloto y al copiloto tantas veces como sea necesario. Con viejas reglas y modelos que no han sido capaces de aprender de sí mismos, el cambio no existe y además es imposible. Quizás podríamos llamarlo en argot deportivo: rotación. La sociedad del siglo XXI requiere de propuestas acordes a las demandas y necesidades actuales, de la realidad actual, del presente y del futuro. Nunca de un pasado reciente.

Por ello, el autoconocimiento y la autocritica, son valores fundamentales del nuevo líder del siglo XXI. La capacidad de sorprenderse ante el nuevo conocimiento, las experiencias, la necesidad de buscar permanente la verdad y ser conscientes del que el triunfo es algo efímero. Ya que, para el nuevo líder del siglo XXI, cada nuevo proyecto es una puesta a cero del tanteador, un nuevo juego, en el que de nada sirven los triunfos anteriores y eso es ante todo un gran reto. El factor emocional es un valor diferencial importante, enfrentarse a los sentimientos de uno a la hora de tomar decisiones es clave. No es necesario ocultar los sentimientos, sino más bien todo lo contrario, pero de una manera sosegada y sin dramas. Afrontar los miedos y reconocerlos, cualquier situación de cambio nos enfrenta a estos escenarios y no por ello debe impedir la oportunidad de tomar decisiones correctas y visionarias. Asumir cambios es asumir riesgos, es enfrentarse a situaciones desconocidas, enfrentarse al miedo y a los sentimientos de uno mismo, sacando de los valores más profundos las soluciones más visionarias y sostenibles.

El autoconocimiento y la meditación permiten comprender las relaciones de las personas con su pasado, su historia, fortalezas y debilidades, aciertos y errores. De tal manera, que el líder místico del siglo XXI, no se deja llevar por la vanidad ni la gloria efímera, de manera que la forma de afrontar el nuevo presente y el futuro inmediato lo afrontan como un nuevo reto, una nueva situación, nunca afectada por el pasado, aunque este fuera triunfal.

El autoconocimiento necesita de feedback para retroalimentarse y mejorar constantemente. Para ello el líder del siglo XXI, debe estar abierto a la crítica de una forma honesta y sincera, valorando y  respetando las fuentes de esta. En este punto, me vienen a la mente varios casos vividos en distintas empresas.

En una primera, recuerdo como se puso en marcha un proyecto de Innovación que afectaba a toda la compañía. Se explicó a todos los empleados lo importante que era este proyecto, sus características, la metodología de trabajo y se abrió un buzón de Innovación con el fin de recoger las distintas propuestas que cada uno, bien a título individual o en grupo, quisieran proponer.  Al finalizar el periodo de consulta, se crearía un equipo de Innovación que valoraría las propuestas y se daría un premio al ganador, así como la responsabilidad de poner en marcha su proyecto. A lo largo de este periodo, un gerente fue revisando las propuestas de buzón y criticándolas una y otra vez, desacreditando a las personas que se habían comprometido con la idea. Al final, el personal se desmotivó y prefirió desentenderse del programa de Innovación. Cuando desde la dirección de una empresa no se ejerce un liderazgo natural y solo se ejerce la jefatura, los resultados siempre son los mismos.

Por otro lado, en una gran empresa multinacional, se creó un equipo de mejora con el fin de afrontar una difícil situación de futuro y resultados. Aquel proyecto lanzado desde la dirección, pretendía que desde todas las aéreas se identificaran puntos de mejora de cada una de ellas y de las demás. Aquel proyecto nació con una gran motivación y espíritu de autocritica muy elevado, siendo el resultado espectacular. Cada uno había realizado un ejercicio de autocritica tal que les llevaba a identificar los puntos de mejora propios, como los más fuertes valorados por el resto y viceversa. Al no haber afán de competición, estar abiertos a la crítica y ser más exigentes cada uno consigo mismo que el resto, permitió obtener unos resultados muy exigentes y excelentes.

El talento es algo innato en el nuevo líder, así como la capacidad de auto gestionarse y gestionar a las personas y las situaciones. Hoy, desde mi punto de vista, se requiere más que nunca de este tipo de personas, con valores, sentimientos, fortalezas y debilidades, pero ante todo líderes visionarios con capacidad de buscar nuevas vías más sostenibles para la nueva sociedad del siglo XXI.

Carlos J. Ochoa Fernández ©

La Nueva Re-Evolución Tecnológica

El MIT mira a Europa, apuesta por España y escoge Málaga para celebrar la conferencia más importante sobre tecnologías emergentes. Durante dos días, EmTech Spain, el evento anual de referencia de Technology Review del MIT, analizará, de la mano de los expertos a nivel nacional e internacional, el futuro de innovadoras tecnologías y cómo éstas cambiarán el mundo.

EmTech Spain se celebrará en el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga los días 26 y 27 de octubre de 2011.

Se prevé una asistencia próxima a los 600 visitantes de los distintos sectores líderes del mundo empresarial, académico y tecnológico, en donde se incorporaran emprendedores y potenciales inversores. Allí, un panel de más de 25 expertos de reconocido prestigio nacional e internacional analizarán el presente y el futuro de los siguientes temas: Ciudades Inteligentes, Videojuegos, Biotecnología, Nanotecnología, Robótica, Medios de Comunicación e Internet.

Tras 12 años celebrándose exclusivamente en Boston, el evento EmTech llega a Europa por primera vez y aterriza en la ciudad de Málaga. España se suma así a una privilegiada lista de sólo tres países, en la que también están India y China. EmTech Spain será, sin duda, el evento sobre tecnologías emergentes más importante celebrado en España.

Estamos viviendo “La edad de oro de la tecnología”?. Basta con salir a la calle y dar un paseo por nuestras ciudades, nuestros campos, hospitales, colegios, oficinas y hogares y ver como en apenas unos años, la tecnología ha invadido cada rincón y espacio de nuestras vidas. Cambiando nuestros hábitos y maneras de hacer las cosas de una manera importante y sin duda, mejorando notablemente nuestra calidad de vida. Desde las comunicaciones, al transporte, pasando por la sanidad y la salud, las ciencias, la energía, la alimentación, en fin, todas y cada una de las actividades que desarrolla el ser humano en su día a día se ven de alguna manera beneficiadas por el uso eficiente de las tecnologías.

Y a pesar de ser un tecnólogo convencido, de carrera y profesión, no puedo estar de acuerdo con afirmaciones tan rotundas como que la “tecnología es la solución a todos nuestros problemas”. Ya que los problemas de la sociedad actual son de muy diversa índole y con implicaciones e interrelaciones complejas, que vamos a analizar y diseminar en el espacio de Innovación y Tendencias. Pero sí es el soporte a las soluciones de muchos planteamientos y necesidades del presente y futuro, que deben facilitar el desarrollo de una sociedad más sostenible y equilibrada.

Los principales drivers tecnológicos son todos exponenciales, el desarrollo de la banda ancha, la mayor capacidad de almacenamiento y procesamiento, el incremento en plantas de generación de energía, desarrollo en el mundo de la medicina y la telemedicina, han democratizado el acceso y beneficio de las tecnologías facilitando y simplificando el acceso y manejo de las mismas a los ciudadanos.

Las interrelaciones que se producen entre las grandes tendencias (Megatrends) y la Innovación, es un campo abonado para los científicos y desarrolladores en el que se pueden llevar a modelar nuevos modelos y oportunidades de negocio.

Pero en este nuevo escenario, la sociedad tiene unas nuevas expectativas y exigencias que está dispuesta a liderar, para garantizar un modelo de sostenibilidad y bienestar auspiciado por esta revolución tecnológica. Transparencia, honestidad, impacto medioambiental, sociabilidad, sostenibilidad, son algunos de los valores  que emergen de la nueva sociedad del siglo XXI.

El británico Alan Turin, considerado por algunos el padre de la inteligencia artificial, sentó las bases de lo que hoy conocemos como “Sociedad de la Información”, allá por los años 1930 y 1940. Uno de los fundadores de la moderna computación, que fue capaz de programar todo aquello que pudiera ser especificado por un algoritmo. Y por otro lado, el americano Claude Elwood Shannon, elaboró las bases y la esencia del mecanismo de la comunicación, definiendo el concepto de “información”, como el fundamento y habilidad para almacenar y transferir datos. Casi setenta años después, aquellos fundamentos básicos e inicios incipientes de las tecnologías de la información y las comunicaciones, se han convertido en elementos fundamentales de nuestra sociedad actual y evolución y desarrollo futuro.

Las nuevas tecnologías en España son un factor clave para nuestro presente y desarrollo futuro. España representa más del 2.1 % del PIB total mundial y ha permitido un crecimiento superior al 3% a lo largo de casi 14 años. Según la prestigiosa revista Technologyreview , publicada por el MIT, España puede llegar a convertirse rápidamente en un líder en Innovación y generar soluciones avanzadas en industrias como la aeroespacial, energías renovables, tratamiento del agua, biotecnología, maquinaria e ingeniería civil.

Estamos ante una oportunidad única, si bien en un marco complicado. Lo que nos lleva a buscar soluciones creativas e innovadoras, focalizándonos fundamentalmente en aquellos aspectos que mayor valor aporten y en los que la capacidad de liderazgo nos marque la diferencia para seguir apostando.

Grandes empresas líderes en sus sectores, han demostrado que España es una referencia en estos sectores, disponiendo de redes de conocimiento y centros de Investigación y Desarrollo con grandes capacidades y personal altamente cualificado. Pero ahora es necesario desarrollar un tejido mas tupido de pequeñas empresas innovadoras, lideradas por emprendedores que sean capaces de crear empleo cualificado y de valor para generar la riqueza necesaria que nos permita salir de este escenario global de recesión.

En cualquier caso, este impresionante despliegue de conocimiento e inmersión tecnológica de la sociedad actual es la evolución lógica de la búsqueda constante del ser humano en mejorar su calidad de vida, en mundo sobrepoblado y con recursos naturales finitos.

Carlos J. Ochoa Fernández ©

La Nueva Mistica Empresarial

Hace ya algunos años, cayó en mis manos un libro realmente magnifico, que como por arte de magia volvió a aparecer una década después y procedí a su relectura. La Nueva Mística Empresarial, un libro visionario, con planteamientos serios y profundos sobre lo que serían los nuevos líderes empresariales del siglo XXI, aportando una perspectiva provocadora pero basada en una dilatada experiencia de sus autores. La realidad actual nos traslada a un escenario muy distinto al que se proponía por los autores, pero no por ello, desde mi punto de vista, dejan de tener sentido sus planteamientos y reflexiones. Más bien todo lo contrario.

El trabajo puede proporcionar la oportunidad de crecer, no sólo en lo económico, sino también espiritual y personal. En caso contrario, con él estaremos perdiendo una parte demasiado importante de nuestra vida. James Autry.

Desde esta perspectiva y una seria reflexión interior sobre lo que somos y lo que queremos ser, se plantea un ejercicio de autenticidad personal, y no perder la conexión espiritual que mantenemos en la juventud. Manteniendo los valores básicos intactos y luchando por aquello que realmente nos hace felices.

A lo largo de los años, vamos desarrollando nuestra carrera profesional de distintas maneras. Algunos, acomodándose a las distintas situaciones en las que se van encontrando en su desarrollo, otros lidiando con fusiones, adquisiciones y ventas, otros a través de headhunters pasando de una compañía a otra sin dejar huella, y algunos otros simplemente por motivación y mejora económica y social. Pero pocos, muy pocos, siguen la línea trazada desde la visión y proyección que tenían a la finalización de sus estudios, desde una autentica vocación y visión humanistica. Y esto define de alguna manera a los líderes y dirigentes de las organizaciones y empresas de la actualidad.

A veces pienso, y me afianzo cada vez más en ello, en que nos encontramos en un momento de necesidad de llevar a cabo un profundo cambio del modelo económico y social. Esta crisis global, que venía anunciada desde hace más de una década y que fue camuflada como buenamente se pudo por los distintos agentes, postergando su afloramiento hasta el 2007, requiere de una salida más compleja y seria que el mero reajuste financiero. No puede seguir basandose en el viejo principio del crecimiento, ya que este, sin sostenibilidad es inviable. Por ello, es necesario que se produzcan transformaciones y cambios profundos en la sociedad, de lo contrario habremos puesto un nuevo parche, que volverá a reventar en poco tiempo y quizás de forma mucho más violenta.

Transformaciones y cambios profundos, que deben venir en primer lugar desde las personas, los líderes, empresarios, emprendedores, empleados, en definitiva, los ciudadanos, con una nueva ética, espíritu social, integridad y respeto. Definiendo un nuevo paradigma de sostenibilidad en todos y cada uno de los aspectos del desarrollo.

Pero en lo que respecta al mundo empresarial, objeto principal de este articulo, el cambio debe ser mucho más profundo aún y de forma muy particular en nuestro país.

Nos encontramos en un momento en el que están  desapareciendo muchos pequeños negocios, pequeñas empresas, autónomos, en definitiva, se sigue destruyendo empleo en los pilares básicos de nuestra sociedad. Y no podemos pensar, en simplemente relanzar estas empresas o negocios, hay que hacerlo de una manera diferente, más sólida, más innovadora y con visión clara y definida de futuro. De lo contrario, volveremos a caer en nuevos envites. Esta crisis está golpeando el sector de las pymes en  nuestro país de una manera muy superior al resto de Europa y eso nos debe llevar a una reflexión más profunda.

A lo largo de mi dilatada vida profesional, he tenido la oportunidad de conocer y trabajar con todo tipo de personas, empleados, jefes, directores, políticos y desgraciadamente he encontrado con muy pocos líderes misticos. Y por supuesto, no tuve la oportunidad de encontrarme en el camino a ningún Visionario Místico. O quizás sí, un viejo profesor Hindú, asesor de los expresidentes  Clinton y Gorbachov, con el que tuve la oportunidad de compartir un té y escuchar su visión del mundo a lo largo de una dilatada noche en el Escorial. Era una persona sabia y mística.

Volviendo al hilo de la cuestión, si hacemos una breve reflexión de cuáles serían los valores o características que más valoraríamos en un emprendedor o empresario místico, seguro que identificaríamos de común acuerdo, entre otros: integridad, honestidad, justicia, autoconocimiento, contribución social, espiritualidad, saber extraer lo mejor de uno mismo, abierto al cambio permanente, sentido del humor, visión global, concentración, autodisciplina, equilibrio, intuición.

Y si ahora miramos a nuestro alrededor e intentamos identificar alguna persona conocida que cumpla al menos con, digamos, el 50% de estas características?. El panorama es desolador y la transformación necesaria será larga pero urgente y necesaria.

El cambio es necesario ya. Hay que impulsar desde los distintos ámbitos profesionales, docentes y empresariales un nuevo espíritu emprendedor que cale profundamente en la sociedad, entendiendo que es la única vía de desarrollo y avance para la creación de empleo estable y con futuro. Hacer llegar e inculcar estos nuevos valores de integridad, honestidad, justicia, etc…en la juventud, ilusionarles y potenciarles para sacar lo mejor de ellos y facilitarles al acceso al conocimiento y desarrollo empresarial. Emprendiendo proyectos innovadores y sostenibles que permitan la generación de empleo cualificado y alto valor, competitivo a nivel internacional.

Continuará…

Buenos días y buena suerte.

Carlos J. Ochoa Fernández ©

Twits & Shout. 6 Reflexiones para cuando emprendas

Buenos días amig@s.

Hoy me levanté con un espíritu emprendedor espectacular. Será el anuncio de los primeros brotes de la primavera, será quizás el ruido de fondo (Libia, Japón,…etc.) que suena un poco mejor. O quizás simplemente sea yo y ese optimismo inteligente que a veces se apodera de mí y me desborda.

Y me vinieron algunas reflexiones en formato twitteriano que me gustaría compartir con vosotros, sin pretender en caso alguno, llegar a ser…más que una mini-receta por si algún día, te decides a dar el paso y emprender.

  • Cuando emprendas, fíjate una misión ambiciosa y compártela con el del asiento de al lado.
  • Cuando emprendas, antes que buscar financiación, busca mejores compañeros de viaje. Es la mejor inversión y la más segura.
  • Cuando emprendas, transforma el tiempo en tu aliado y el valor en tu insignia.
  • Cuando emprendas, ilusiónate, apasiónate, diviértete…se tu propio genio.
  • Cuando emprendas, comunica, participa, comparte, escucha, aprende, no dejes que nada ni nadie te arrastre.
  • Cuando emprendas, disfruta todos los días como si fueran viernes.

Life is too sort to waste your time. Smile !!!.

Carlos J. Ochoa Fernández

¡¡¡ CONCIERTO DESCONCIERTO !!!

Que duda cabe que son tiempos difíciles, sin duda. Pero si de algo no cabe duda, es que estamos llegando a un nivel de desconcierto y porque no decirlo, locura, en el que cualquiera se siente habilitado para opinar, experto en economía y agente crítico del inmediato pasado.

Hace apenas dos años, o quizás tres ya si repasamos rigurosamente las hemerotecas, hay que ver como pasa el tiempo, en las que los primeros indicadores sobre la situación que se avecinaba, comenzaban a vislumbrarse en el horizonte. Sin embargo, el análisis y la anticipación para prever la dimensión de tal situación, brilló por su ausencia. Y no porque no seamos capaces de anticipar modelos o evaluar situaciones de crisis para adelantar soluciones y cambios estructurales a nuestros modelos productivos, no. Simplemente porque dentro de esta burbuja especulativa en la que se mueve esta nueva sociedad actual, los agentes “responsables”, no fueron capaces de actuar con visión amplia, global, generosa y honesta.

El huracán es un fenómeno meteorológico de una fuerza descomunal, que se conforma como parte de las amenazas naturales que, aunadas a la vulnerabilidad de la geografía y la misma de cada país, contribuyen a aumentar una variable que influye en el desarrollo de la nación: el riesgo. Esta definición, valida como cualquier otra, viene a colación porque en ella encontramos los puntos críticos de lo que está pasando en la economía mundial…

Geográficamente, no nos podemos mover, pero si adecuar y adaptar al medio de una manera mas sostenible. ¿El resto?, es necesario un cambio mucho mas allá de las meras medidas especuladoras a corto y medio plazo.

Un nuevo modelo de sociedad, menos desfragmentada, con mayor apoyo en los valores, con un nivel de formación y educación superior, con una visión más humana, social y ética, con compromiso social y emprendedor.

Es tiempo de revisar los pilares, preparar unos nuevos cimientos más sólidos y resistentes, para poder levantar un edificio más creíble y sostenible, que permita albergar de alguna manera, el espacio de nuestros herederos en esta tierra. Que les pertenece a ellos más que a nosotros.

…y como dice el viejo proverbio árabe, si lo que vas a decir no es mas bello que el silencio, mejor no lo digas…

Buenas tardes y buena suerte.

Carlos J. Ochoa Fernández