Innovando en la cadena de valor.

En primer lugar, antes de echarnos a la calle a vender como posesos, como sugieren algunos, debemos replantearnos seriamente nuestra identidad, esto es, cual es la Visión de la Empresa. Una Empresa sin Visión, está muerta, y por ello, vive en una permanente crisis. Si somos capaces de pasar esta primera prueba, no muchos son capaces, debemos cuestionarnos lo más básico ” el que?, para que?, a quién?, y por supuesto, como y cuando”. Esto parece muy sencillo, pero ante situaciones nuevas y cambiantes, la innovación debe invadir todos y cada uno de los eslabones de la cadena de valor de nuestro negocio.

El mercado cambia, las reglas cambian y el nivel de exigencia en un mercado global, tiende a igualarse, pero está aún muy lejos de ser así. Las exigencias en cuanto a niveles de calidad en el inmenso mercado asiático comparadas con el maduro mercado europeo, son muy distintas y esto incide definitivamente en que empresas pueden competir en uno u otro.

El mercado de las telecomunicaciones ha roto con todas las reglas de la cadena de valor y exige, para ser competitivos, que las empresas establezcan alianzas entre partners y propuestas muy creativas e innovadoras en sus modelos de negocio, buscando en la diferencia y el valor añadido las claves de su éxito.

En el sector de la automoción, el gran reto gira alrededor del coche eléctrico y todo lo que conlleva este nuevo paradigma, en cuanto al futuro nuevo modelo de negocio. Las baterías, su carga y distribución, el consumo, la autonomía, la seguridad, etc. son algunos de los retos que requieren de grandes dosis de I+D+i y a su vez, abren grandes oportunidades de desarrollo.

En fin, no quiero extenderme mas, de momento, pero realmente asistimos a una época muy interesante, de grandes retos, como el crecimiento del mercado asiático, la estabilización de los mercados maduros con necesidades de oferta innovadora alrededor del bienestar y la seguridad, el ahorro de energía y la preocupación por el medio ambiente, o la revolución permanente de internet y su incidencia en mercados completamente revolucionados, como la industria de la música, del cine y del entretenimiento en general.

En esta situación, la reflexión va mucho mas allá de vender, ser valientes, aguantar, etc. Estos mensajes podrían ser validos en décadas anteriores, la necesidad de inyectar motivación y positivismo, parecía suficientemente motivadora como para salir de cualquier situación de crisis, pero hoy aquellas viejas recetas no valen. Ser lideres en innovación, atacar eslabones críticos de la cadena de valor, ser excelentes en la producción e implantación y encontrar la relación perfecta entre valor y dinero, son sólo algunas de las claves, para al menos…subsistir. El resto depende de cada uno.

Buenas tardes y buena suerte.

Carlos J. Ochoa Fernández.

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